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Medio Ambiente jubila el 23% de sus grandes hidroaviones para ahorrar

El ministerio suprime el contrato de operación de cinco aparatos por 4,3 millones al año. Cañete anunció que aumentaba la partida antiincendios

Un hidroavión de los que van a quedar inoperativos en la base de Matacán (Salamanca).

El Ministerio de Medio Ambiente no renovó el pasado 31 de marzo el contrato de operación y mantenimiento de cinco de sus 22 grandes hidroaviones. Se trata de los mayores aparatos dedicados a la extinción de incendios, con 5.500 litros de capacidad de carga, y desde 1995 los operaba una empresa privada con sede en Salamanca a cambio de 4,3 millones de euros al año, según el ministerio. El departamento que dirige Miguel Arias Cañete había considerado que la lucha contra incendios era una “partida prioritaria” en los Presupuestos, aunque señala que la no renovación del contrato no implica “en caso alguno un recorte presupuestario” porque “está previsto este año un incremento en las dotaciones para extinción de incendios”.

 Los cinco hidroaviones CL-215 permanecen ociosos en el aeródromo de Matacán (Salamanca). Desde allí cubrían en invierno todo el oeste peninsular. Por su base, son conocidos como los matacanes. En verano se desplazaba una parte a Talavera la Real (Badajoz), y se mantenían los aviones en dos aeródromos.

Javier Pastor, hasta marzo jefe de flota de Inaer Aviones Anfibios, explica que aunque el depósito parece pequeño, sería imposible acoplar tanto peso en agua en forma de carga. Cuando se abren las compuertas, puede llegar a cargar 500 litros por segundo. Aunque los aviones son de los años setenta, según Pastor, “están impecables, estaban operando de maravilla”. “Nosotros los volamos, si hubiera problemas de seguridad seríamos los primeros en decirlo”. Pastor muestra la quilla que permite al avión repostar incluso en el mar.

En verano, hasta 23 pilotos se turnaban en la base de Salamanca y en la otra de Badajoz para salir a cualquier incendio en el que las comunidades autónomas, las competentes en extinción, reclamaran ayuda. El contrato obligaba a que siempre hubiera cuatro hidroaviones disponibles.

El Ejecutivo explica que quiere comprar un aparato este año

El año pasado, los matacanes tuvieron un verano agitado. Colaboraron, entre otros, en las tareas del fuego de Castrocontrigo, que, en agosto, arrasó unas 8.000 hectáreas en León. Allí llegaron a trabajar a la vez nueve hidroaviones del ministerio. También acudieron a Valdemaqueda (Madrid), Barco de Valdeorras (Ourense), entre otros. Han acudido con regularidad a incendios en Portugal.

No será así este año. El ministerio alega en un correo electrónico que la decisión se toma por “criterios técnicos” ya que estos hidroaviones son más lentos que los que otros 17 similares que opera el Grupo 43 del Ejército del Aire, y a los que hace años se les cambió el motor de pistón por uno turbohélice. Según el ministerio, los otros hidroaviones tienen mejoras que permiten prescindir de estos aparatos.

Medio Ambiente admite que no sustituirá inmediatamente estos cinco hidroaviones. “El ministerio está estudiando la adquisición de otros aviones de similares características, pero con motores turbohélice, en próximos años. Para el presente año 2013 se pretende adquirir una de estas aeronaves”.

El Grupo del Ejército que gestiona estos aviones señala en su página web no oficial que cubrir las dos nuevas bases con 17 aeronaves “va a exigir mucho al Escuadrón de Material del 43 Grupo”. Parte de estos aparatos serán trasladados en verano a Salamanca y Badajoz.

La no renovación del contrato ha generado un ERE en Inaer. “Unas 16 personas se han ido a la calle y la empresa tiene problemas sin este contrato”, explica Pastor en el hangar. Los técnicos terminan los trabajos en uno de los hidroaviones del ministerio para conservarlo. Para su sorpresa, no han recibido ninguna instrucción sobre qué hacer con estos aparatos y temen que en unos meses sin uso se deterioren irreversiblemente.

Pastor admite que estos aviones son más lentos que los de Torrejón: “En el tiempo en que uno de Torrejón realiza 12 descargas, nosotros hacemos unas 10. Es cierto. Pero eso no justifica que prescindan de estos aviones que están perfectamente por un capricho”.

El ministerio apunta que la competencia en extinción de incendios es de las comunidades y que la tarea del Gobierno es darles “colaboración y apoyo”. Según el departamento que dirige Miguel Arias Cañete, “en la pasada campaña, el número de medios disponibles por el ministerio representó el 28% del total de medios aéreos participantes”. Y concluye que “la flota de medios aéreos de España, sumando la de las comunidades y la estatal, es la más numerosa e importante del mundo por encima de países como EE UU, Australia o Rusia”.

Oficialmente, la lucha contra los incendios forestales había quedado a salvo de los recortes en los Presupuestos Generales del Estado. “Para los incendios forestales, partida prioritaria, se presupuestan 104 millones de euros, un 23% más que en 2012”, según anunció en octubre el Gobierno. En realidad, la partida crece porque se crea un nuevo capítulo para compensar a zonas quemadas, por lo que no todo va a extinción, pero en comparación con los otros capítulos del ministerio, el más castigado con los recortes, apenas hay bajada.

El ministerio tomó esa medida después de la peor temporada de incendios en una década. En 2012 hubo 38 grandes incendios (más de 500 hectáreas) y la superficie arbolada arrasada pasó de 18.810 hectáreas en 2011 a 82.201 el año pasado año, lo que supone un 117% más que la media del decenio.

Este año, Medio Ambiente ha firmado un convenio con las Brigadas de Refuerzo contra Incendios Forestales (BRIF) para aumentar paulatinamente los meses que están contratados, de 9,5 meses en 2013 y 14 a 10 meses en 2015 y 11 meses en 2016.

Así, pasarían de realizar su actividad durante nueve meses y medio en los años 2013 y 2014, a diez meses en 2015, y a once meses en 2016. De acuerdo con las disponibilidades presupuestarias, estos once meses de trabajo se mantendrían durante años sucesivos, de forma que, unido al disfrute del periodo de vacaciones, los trabajadores estarían contratados todo el año.