Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

Los envases de licor o cerveza avisarán de que se prohíbe su venta a menores

Sanidad prepara una ley para evitar el consumo temprano de alcohol.

Estudia incluir leyendas como las que aparecen en las cajetillas de tabaco

El Ministerio de Sanidad estudia incluir en el envase de las bebidas alcohólicas un aviso, como el que aparece en las cajetillas de tabaco, que informe de la prohibición de venderlas a menores. El departamento de Ana Mato también analiza incluir en la nueva regulación la obligatoriedad de que los bares, restaurantes y establecimientos de ocio instalen rótulos con la prohibición. Estas medidas se incluiría en la ley que prepara el departamento de Ana Mato para combatir el consumo de alcohol entre los jóvenes. La futura regulación unificará, además, en 18 años la edad mínima para el acceso a estas bebidas en todas las autonomías y restringirá la publicidad orientada a fomentar su consumo entre niños y adolescentes.

La intención de la nueva norma, que se enmarcará dentro del Plan de Infancia y Adolescencia 2013-2016 aprobado este mes en Consejo de Ministros, es reducir el consumo de alcohol en menores, que se ha incrementado en España en los últimos años. Ahora, la edad de inicio de los escolares en el consumo de este tipo de bebidas se sitúa, de media, en los 13,7 años, según las últimas de la Delegación del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas. En la actualidad, todas las comunidades, excepto Asturias, tienen limitada la venta de alcohol a menores; aunque esta autonomía ya ha anunciado que modificará su normativa para incrementar el acceso a los 18 años.

Para preparar la nueva ley, el Ministerio de Sanidad ha creado un comité con 11 expertos –científicos, catedráticos e investigadores— que asesorarán al Gobierno también sobre otras medidas adicionales, como la de establecer, cursos de formación específica para el personal que dispense bebidas alcohólicas. “Uno de los grandes problemas del consumo de alcohol por parte de los niños y adolescentes es que no hay una sensibilidad social amplia de que esto es un gravísimo problema”, indica Francisco de Asís Babín, delegado del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas que se ha reunido hoy con los expertos y la ministra Ana Mato. “Se trata de que la norma no solo sea norma, también de que tenga un componente educativo”.

Sanidad estudia también responsabilizar a los padres de los menores que se emborrachen recurrentemente. “El consumo de alcohol a esas edades daña el cerebro así que la permisividad puede considerarse una conducta que raya el maltrato. No debe haber impunidad absoluta en los padres y tutores cuando hay borracheras recurrentes de los menores”, plantea Babín. “La norma nos obliga a la protección de los menores y los padres tienen que responsabilizarse de ellos. Cuando se trata de niños y adolescentes no podemos mirar hacia otro lado”.