El Telediario de TVE recomienda rezar a los parados para reducir la ansiedad

El informativo de la cadena pública emite una pieza donde describe los beneficios balsámicos de poner una vela en el altar

Marta Jaumandreu presenta el TD2 de TVE.

"Cada vez hay más católicos que compran velas para encomendarse a los santos y por eso las cererías son uno de los negocios que resisten y muy bien a la crisis. Y es que según los psicólogos, acercarse a un altar puede ayudar a calmar la ansiedad por la falta de trabajo o por el temor a perderlo". Con esta entradilla, los periodistas y presentadores del Telediario 2 de TVE, Marcos López y Marta Jaumandreu, dieron paso ayer, antes del bloque de deportes, a un vídeo sobre los beneficios balsámicos de poner una vela en el altar. Lo que ha generado un revuelo entre los telespectadores, que ven en ello una manera de adoctrinamiento y una falta de respeto para muchos desempleados (6.202.700, según la última EPA).

En la pieza, que dura un minuto y cuarenta y cinco segundos, se ve a varios fieles pidiendo a San Expedito, el santo de las causas urgentes, acompañados de una voz en off que explica que debido a las circunstancias económicas ha sido rebautizado en una parroquia de Barcelona como el santo de la crisis. Esta misma voz prosigue alabando los beneficios del rezo que, según los psicólogos, tiene un efecto balsámico. Para apoyar esta tesis, la cadena recurre en el vídeo a Guillermo Mattioli, experto en psicología clínica, que especifica que no se trata "de un acto desesperado porque la ceremonia de poner una vela, hincar la rodilla o hacer una plegaria tiene un efecto retroactivo".

A partir del minuto 51:30 del Telediario.

"Y toda acción, tiene sus consecuencias", continúa la información del telediario. En este punto, TVE asocia ese supuesto efecto sanador con el negocio en alza de las cererías. La cadena ilustra ese auge con una tienda que asegura que en el último año ha vendido el doble de velas; sobre todo con forma de vivienda "para que el santo cuide de la familia y mantenga la casa", explica su dependienta.

La pieza acaba comentando la proliferación de los altares virtuales. "Por pedir que no quede", zanja la voz en off.

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