Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete

El mejor físico europeo joven se queda sin beca en España

La comisión que le evaluó alega "falta de liderazgo". La Sociedad Europea de Física le considera el más preparado de todos

El físico Diego Martínez Santos

La comisión que evalúa a los candidatos a becas del programa Ramón y Cajal, que pretende propiciar la repatriación a España de investigadores de alto nivel, bajo los auspicios de la Secretaría de Estado de Investigación, denegó su solicitud a Diego Martínez Santos alegando su falta de “liderazgo internacional”. Pero casi al mismo tiempo la Sociedad Europea de Física otorgaba a este científico gallego de 30 años el premio al mejor físico del continente, un galardón que se concede cada dos años. Martínez Santos, originario de Foz (Lugo), permaneció tres años en el Laboratorio Europeo de Física de Partículas (CERN), en Ginebra, donde realizó el trabajo que le ha valido el reconocimiento de la comunidad de físicos europeos. Ahora está contratado por el Instituto de Física de Partículas de Holanda, conocido como Nikhef, y vive a caballo entre Ámsterdam y Ginebra.

Martínez Santos estudió en la Facultad de Físicas de la Universidad de Santiago, donde también se doctoró con una “tesis magnífica”, señala el catedrático compostelano Carlos Pajares, delegado en España del CERN. Su trayectoria le sirvió para conseguir un contrato de tres años en la institución con sede en Ginebra, donde sus trabajos en el Gran Colisionador de Hadrones sobre una partícula conocida como Mesón B le han servido ahora para lograr el reconocimiento de la Sociedad Europea de Física. Tras concluir el contrato en la ciudad suiza, hace seis meses comenzó a trabajar en el instituto holandés, que le contrató por otros tres años.

Cuestión de edad

Pero su intención era regresar a Santiago, a ser posible, y si no a otro lugar de España o Italia, “a algún lugar donde haga menos frío que aquí”, explicó el científico al diario La Voz de Galicia. Por eso optó al programa Ramón y Cajal. Y la coincidencia quiso que el mismo día que le comunicaban el rechazo a su solicitud en España se enterase también de que le reconocían como el mejor físico joven de Europa. “El programa Ramón y Cajal es para menores de 35 años y probablemente se ha primado a los que se acercan a esa edad para que no quedasen fuera definitivamente”, explica el catedrático Carlos Pajares. “Supongo que, como Diego es más joven, habrán pensado que ya tendrá más oportunidades”. El científico podría optar de nuevo el año que viene a la beca que le permitiría el regreso, aunque todavía no lo ha decidido.