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Los autores del trabajo sobre clonación terapéutica admiten “pequeños errores”

Los fallos, según los investigadores, no afectan a las conclusiones científicas de la investigación

Unos comentarios en el blog científico PubPeer han destapado las incorrecciones

Shoukhrat Mitalipov, científico que lideró la investigación que ha obtenido células madre mediante clonación

El estudio que, por primera vez, describe la obtención de células madre embrionarias humanas mediante clonación tiene “pequeños errores”, como han admitido los autores del trabajo que, sostienen, no afectan ni al contenido ni a las conclusiones científicas de la investigación.

“Los resultados son reales, las líneas celulares [de células madre embrionarias obtenidas] son reales, todo es real”, ha señalado a la revista Nature Shoukhrat Mitalipov, de la OSHU (Oregon Health & Science University), responsable del ensayo, en respuesta a las dudas surgidas por la difusión de los fallos.

La alerta saltó a partir de un comentario realizado en el portal de Internet PubPeer, una plataforma en la que se pueden trasladar opiniones de forma anónima sobre estudios científicos. En este caso, se acusó a los autores de haber repetido imágenes y de confundir los tipos celulares que se mostraban con pies de fotos erróneos.

Al tener conocimiento de la denuncia, Mitalipov ha explicado que se puso en contacto con el primer firmante del trabajo, su compañero Masahito Tachibana  (el encargado de recopilar la información para la publicación de la investigación) y que ambos confirmaron la presencia de "errores simples", por lo que se han planteado publicar una fe de errores en Cell, la revista que difundió el artículo. Mitalipov  ha calificado de "inocentes", los fallos porque no se refieren al trabajo en sí, sino al proceso de recopilación y de preparación de los datos para su publicación.

Cell se dio una extraordinaria prisa en hacer público el trabajo del equipo de Mitalipov. Desde que se envió  hasta que se aceptó el artículo tan solo transcurrieron tres días, y otros 12 hasta que se publicó. Voces de la comunidad científica han planteado que quizás se debería haber dedicado más tiempo a contrastar y comprobar la información remitida. Cell, sin embargo, ha defendido la rapidez en la revisión del artículo, negando que por ello se haya sido menos exigente.

Células madre embrionarias obtenidas por los investigadores.

El investigador de origen kazajo admite que quizás él también se apresuró en trasladar el trabajo a la revista para que lo publicara lo antes posible debido a su intención de presentar los resultados en el encuentro de junio de la Sociedad Internacional de Investigación en Células Madre. "Puede que me precipitara,el problema no tiene nada que ver con Cell", ha manifestado. "Fue un error mío".

El objeto del trabajo, la obtención de células madre embrionarias humanas con la misma carga genética de un adulto (es decir, clonadas) es analizable y comprobable. La técnica empleada consiste en vaciar un óvulo donado de su ADN e incorporarle el ADN de una célula adulta de otra persona, de forma que se active y se multiplique como lo haría un embrión. En un momento del desarrollo del blastocisto, se paraliza, se destruye el embrión y las células obtenidas se manipulan para  desarrollar líneas (cultivos) celulares.

Como el óvulo tiene mitocondrias -unos orgánulos que proporcionan energía a la célula- con su propio ADN, las células madre obtenidas deberían tener el ADN del núcleo celular idéntico al de la persona que cedió su célula adulta pero el ADN mitocondrial idéntico al de la donante del óvulo.

Mitalipov ya ha señalado que distribuirá las líneas celulares que ha obtenido para que otros grupos de investigadores las analicen y comprueben si presentan estas características. "No vamos a esconder estas líneas celulares", ha manifestado Mitalipov, "queremos que la gente confirme nuestros resultados".

La denuncia sobre los errores detectados ha devuelto al presente el caso de Hwang Woo-suk, el científico surcoreano que en 2005 anunció la clonación de los primeros embriones humanos, un trabajo que publicó Nature y que finalmente resultó ser uno de los mayores fraudes científicos de la historia.

De momento, los errores detectados en el trabajo de Mitalipov no son comparables a la manipulación deliberada de datos de Hwang y su equipo de la Universidad de Seul. De hecho, Cell, en una nota hecha pública en respuesta a las críticas desatadas también considera que "parece que los autores incurrieron en pequeños errores en el proceso de preparación de los datos" pero descartan que los fallos "tengan impacto en los hallazgos científicos" de la investigación.