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La obesidad ya es una enfermedad en Estados Unidos

A partir de ahora los médicos se comprometerán más con una afección que padece casi un tercio de la población

La obesidad ya es una enfermedad en Estados Unidos. AFP

La Asociación Americana de Médicos (AMA, por sus siglas en inglés), la organización de facultativos más numerosa de Estados Unidos, reconoció este martes por primera vez y de forma oficial que la obesidad es una enfermedad, un paso que obliga a los médicos a comprometerse más con esta afección y a las aseguradoras cubrir su tratamiento. En EE UU, más de 78 millones de adultos y más de 12 millones de niños la padecen.

Definiciones anteriores describían la obesidad como una “condición crónica urgente", “un problema grave de salud”, “un trastorno complejo” y un factor de riesgo de otras afecciones como el colesterol alto o los problemas cardíacos. La decisión llega tras 30 años en los que ha aumentado de forma constante el peso medio de los estadounidenses y ha crecido la preocupación por el coste de su tratamiento.

"Reconocer la obesidad como una enfermedad va a cambiar radicalmente la forma de trabajar de toda la comunidad médica en EE UU, un mal que afecta a aproximadamente a un tercio de la población (el 17% son niños)", dijo Patrice Harris, miembro del comité de la AMA, en un comunicado.  Según explica la asociación, una persona obesa es aquella que tiene un Índice de Masa Corporal -medida que asocia el peso y la altura- superior a 30.

En el momento de exponer los pros y contras de esta decisión, votada por mayoría en su congreso anual en Chicago, la AMA afirmó que el hecho de reconocer la "obesidad como enfermedad" podrá también ayudar a que la inversión económica y científica aumente, tanto por parte del Gobierno de EE UU como por parte de los seguros privados, y "su tratamiento y prevención mejoren".

El programa Medicare, seguro sanitario financiado por el Gobierno federal para las personas de 65 años y mayores y discapacitados, ya cubre los costes del tratamiento de la obesidad, así como la cirugía bariátrica -métodos quirúrgicos como la liposucción- para las personas que además sufren problemas de salud adicionales. Sin embargo, la cobertura de esta enfermedad es muy desigual en los seguros médicos privados.

Tras la postura adoptada por la AMA, puede que las empresas farmacéuticas presionen a la Agencia del Medicamento de EE UU (FDA, en sus siglas en inglés) para que apruebe más fármacos antiobesidad, promueva la investigación y otorgue a los facultativos una manera más fácil de prescribirlos, según explicó el comité. Recientemente, la FDA ha regulado dos medicamentos para combatir esta enfermedad, algo que no hacía desde 1999.

La decisión hace del diagnóstico y el tratamiento de la obesidad algo prioritario para los médicos que evitará la ardua tarea que supone para algunos facultativos expresar a sus pacientes que padecen sobrepeso. Varios estudios muestran que a más de la mitad de las personas que sufren obesidad en EE UU no se les informa que necesitan perder peso, informa Los Ángeles Times.

La obesidad, afección relacionada con la diabetes tipo II, enfermedades cardiovasculares y ciertos tipos de cáncer, supone un coste anual de más de 150.000 millones de dólares en EE UU, según informa el Centro de Control y Prevención de Enfermedades (CDC, en sus siglas en inglés). Las estimaciones prevén que este presupuesto aumentará a los 550.000 millones de dólares en 20 años, según concluyó un estudio elaborado por la Universidad de Duke (Carolina del Norte).

La Organización Mundial de la Salud ha asegurado que la obesidad es la epidemia del siglo XXI  y  EE UU encabeza la lista de países con el mayor número de casos. Aunque en los últimos años, se han tomado medidas para luchar contra este mal. Entre ellas, es necesario citar las campañas lanzadas por la FDA en las que se exige incluir la cantidad de calorías en los menús de los restaurantes y los bares de toda la nación (un tercio de la población estadounidense come fuera de casa) y se recomienda comer porciones pequeñas y una alimentación a base de frutas y verduras.

La obesidad es una preocupación que ha llegado hasta la Casa Blanca. Michelle Obama lleva más de un año promoviendo el ejercicio físico. La primera dama ha recorrido con su campaña Let's move distintos puntos del país con el fin de que la educación física y la buena alimentación sean hábitos que se adquieran desde la infancia.