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Los terremotos en la zona de Castor “no son excepcionales”

El director de la Unidad de Registros Sísmicos de la Universidad de Alicante afirma que hubo terremotos de 3,3 en 1981 y de 3,1 en 1988

Los terremotos que se están registrando estos días frente a la costa de Vinaròs (Castellón) no son “excepcionales”, según asegura José Juan Giner, director de la Unidad de Registros Sísmicos de los bomberos de la Diputación de Alicante y de la Universidad.

El experto argumenta que la falla de Amposta ha provocado temblores de tierra desde hace años. Y cita como ejemplo un terremoto de 3,8 de magnitud en la escala Richter registrado en 1975. “Es una zona de actividad sísmica, y no es nada excepcional lo que está pasando”, afirma Giner que echa mano de los registros y estadísticas para recordar el terremoto de 1879 de intensidad 5, el de 1981 de intensidad 3,3 u otro en 1988 de 3,1.

“El tema es que ahora no se nos escapa nada con los medios técnicos que tenemos”, explica Giner, que asegura que esta no es una zona “asísmica”, y hace años no existían los medios actuales para detectar en el mar pequeños movimientos sísmicos.

A partir de 1960 es cuando se inicia la época instrumental en la que se va generalizando el uso de nuevos medios técnicos que miden la magnitud, es decir la energía que desprende el movimiento, y la intensidad, como la población siente el temblor de tierra. Giner también tiene constancia de pequeños terremotos en esta misma zona en 1975 y 1968.