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Francia aprueba la ley contra la prostitución

La nueva norma, que todavía debe validarse en el Senado, castigará a los clientes de prostitutas con multas de 1.500 euros

Tras unas semanas de encendido debate en la sociedad civil y de divisiones internas en los diferentes partidos, la Asamblea Nacional francesa ha aprobado finalmente este miércoles, por amplia mayoría, la propuesta de ley que penaliza a los clientes de prostitutas con una multa de 1.500 euros y que anula el delito de captación de clientes adoptado en 2003. La nueva legislación todavía debe aprobarse en el Senado, que debería examinar el texto antes de junio.

Un total de 268 diputados han votado a favor de este texto impulsado desde el Parlamento y 138 en contra, en una votación marcada por la abstención de 79 parlamentarios. El partido socialista y el Frente de Izquierda votaron en su gran mayoría a favor —aunque algunos parlamentarios habían explicado que lo harían sin gran convencimiento— mientras que los ecologistas y los radicales de izquierda y la conservadora Unión por un Movimiento Popular —que a medida que avanzó el debate pasó de una postura abstencionista a una contraria a la ley— votaron en contra, por motivos diferentes. Los centristas se mostraron divididos.

“Os doy las gracias porque el camino ha sido largo para desembocar en esta votación, ha estado sembrado de obstáculos a cada paso. Os agradezco haber creído en este texto y no haber creído en la fatalidad”, reaccionó la ministra de Derechos Humanos y portavoz del Gobierno, Najat Vallaud-Belkacem, quien en la apertura de los debates el viernes ya se había encargado de responder una a una a las críticas que han alimentaron el debate en las últimas semanas. “Os agradezco haber aceptado ver la prostitución tal y como es y no como soñamos. Os doy las gracias por darnos los medios para luchar contra las redes mafiosas".

Siguiendo el modelo adoptado por Suecia en 1999, el texto aprobado prevé una multa de 1.500 euros para los clientes de prostitutas y de 3.750 en caso de reincidir. La multa puede complementarse o reemplazarse por un cursillo de “sensibilización sobre la lucha contra la compra de actos sexuales”, a cargo del condenado, que deberá realizarse en asociaciones homologadas. La otra vertiente del proyecto es que anula el delito de captación creado en 2003 por el entonces ministro del Interior Nicolas Sarkozy, castigado hasta ahora por dos meses de cárcel y 3.750 euros de multa.

En paralelo, ofrece una serie de medidas de acompañamiento a las prostitutas que deseen abandonar la profesión, incluida la puesta en marcha de un “recorrido de salida de la prostitución” supervisado por las asociaciones y la creación de un fondo de entre 10 y 20 millones de euros anuales para su acompañamiento social y profesional. A las extranjeras comprometidas con cambiar de vida, se les entregará un visado de seis meses, sin que esté condicionado a que denuncien a su proxeneta, como era el caso hasta ahora. Por último, la ley prevé obligar a los servidores de Internet extranjeros que albergan páginas de contactos sexuales franceses a cerrar esas páginas.

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