Los tribunales anulan el quinto parque eólico en una zona de León

El alto tribunal de Castilla y León tumba el proyecto Quintana por incumpliento de plazos

En la zona se han cancelado otros campos, como Cerro del Gato, por atentar contra el urogallo

Inmediaciones de un parque eólico de León.

El proyecto para levantar un parque eólico de 27 aerogeneradores en la Sierra de Gistreo (León) ha sido anulado por el Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León por algo tan sencillo como dejar escapar un plazo administrativo. Con esta decisión, contra la que cabe recurso, los tribunales ya han paralizado cinco proyectos similares en el nudo de Villameca (que abarca la comarca de Omaña, Cepeda o Bierzo alto). Algunos, como Peña del Gato, porque ponían en riesgo la población de urogallo cantábrico. Se trata de los parques Murias II, que fue el primero, Curueña II, Villabandín II, Peña del Gato, y la subestación eléctrica de Villameca. Los denunciantes, SEO-Birdlife y la Plataforma para la defensa de Gistreo denunciaron también la fragmentación del proyecto, de modo que la Declaración de Impacto Ambiental (DIA), no tenía en cuenta los efectos acumulativos de todos los parques próximos y sus instalaciones.

El parque eólico Quintana llevaba al menos 12 años en trámite. La sentencia, del 27 de diciembre, anula la autorización y la Declaración de Impacto Ambiental de este recinto que pretendía ocupar unos montes propiedad de juntas vecinales situados en los términos de Igüeña, Nocedo y Toreno. La sala de lo Contencioso Administrativo de Valladolid contempla que la Junta de Castilla y León debía de haber declarado la caducidad del expediente por no haber subsanado el promotor en plazo una serie de deficiencias del proyecto que se le reclamaron expresamente.

La organización conservacionista SEO-Birdlife y la Platatorma para la defensa de Gistreo denunciaron a la empresa Parque Eólico Quintana SL y a los ayuntamientos de Toreno e Igueña por irregularidades en el procedimiento de evaluación ambiental entre las que, además de los defectos de forma y el cumplimiento de plazos, que el alto tribunal ha terminado estimando, añadían que no se habían tenido en cuenta las incidencias de estos enormes molinos de viento sobre el urogallo cantábrico, que no se hizo un estudio previo de la avifauna, de impacto visual o de afectación a zonas protegidas.

Tanto SEO-Birlife como la Plataforma para la Defensa de Gistreo celebran que se haya librado a esta sierra de una "grave amenaza". La zona está designada como Área Importante para las Aves y la Biodiversidad y aspira en un futuro a ser incluida dentro de la Red Natura 2000.