Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

Los diputados belgas dan el visto bueno definitivo a la eutanasia infantil

Un hombre interrumpe la sesión al grito de ¡asesinos!

Campaña de una ONG canadiense en la que pide al rey belga que no firme la ley de eutanasia para niños / EFE

La eutanasia infantil es ya una realidad en Bélgica. El Congreso de los Diputados ha dado esta tarde el visto bueno definitivo a un texto que extiende este derecho a los menores, con una serie de cautelas adicionales respecto a los adultos. La norma ha recibido 88 votos a favor, 44 en contra y 12 abstenciones. La sesión se ha visto perturbada por un ciudadano que les ha gritado ¡asesinos! a los diputados mientras votaban y que ha sido expulsado de la cámara.

Más allá de esa salida de tono, los partidos se han ajustado a lo anunciado, aunque algunos diputados se han desmarcado de la consigna dada por sus formaciones. La eutanasia infantil belga, la primera en todo el mundo que no establece un requisito de edad para ser aplicada, ha sido respaldada por los nacionalistas flamencos (conservadores) de la N-VA, así como los socialistas, liberales y verdes de las dos regiones del país, Flandes y Valonia. Ocho diputados de la N-VA se han abstenido, mientras algunos liberales y verdes han votado en contra. El texto entrará en vigor 10 días después de su publicación oficial.

Este avance legal constituye un asunto sensible que ha consumido innumerables horas de debate público en Bélgica, pero la población respalda ampliamente la medida. Los partidarios de despenalizar la eutanasia, legal en este país desde 2002, en los casos de niños con enfermedades incurables insisten en que la norma ratificada esta tarde incluye suficientes garantías para impedir abusos o errores indeseados. “El niño debe estar consciente y pedir la eutanasia en su nombre. Eso evita, por ejemplo, que se pueda aplicar a un bebé. Y los padres deben estar de acuerdo”, explica a EL PAÍS Marc Van Hoey, presidente en Bélgica de la asociación Derecho a Morir.

Como ejemplo de las cautelas adoptadas, este médico, con más de 20 años de experiencia, explica que del texto final se han eliminado los casos de enfermedades psíquicas del menor. Se trataba de evitar, por ejemplo, que un adolescente con una depresión severa pudiera solicitar a un doctor que pusiera fin a su vida. Pese a celebrar la norma, Van Hoey lamenta que los políticos hayan dejado fuera un aspecto que, en su opinión, concita más apoyo aun que la eutanasia infantil: la eutanasia para los casos de demencia senil. “Hay muchas más personas afectadas en este caso. Los políticos tienen que saber que han creado una gran brecha entre lo que creen que piensa la gente y lo que piensa realmente”, argumenta.

Hasta el momento, solo Holanda tenía despenalizada esta solución extrema para niños, pero ese país fija unos requisitos de edad que van de los 12 a 16 años con consentimiento de los progenitores y de los 16 a los 18 sin ese permiso. En el caso belga, varios profesionales (entre ellos un psiquiatra infantil) deberán ratificar que el niño posee capacidad de discernimiento para adoptar tal decisión. Además, su enfermedad deberá ser incurable, con la perspectiva de una muerte a corto plazo y con un sufrimiento asociado imposible de aliviar.

Coincidiendo con la aprobación en Bélgica de esta norma, las autoridades holandesas han informado de que la ministra promotora de la eutanasia en Holanda ha sido encontrada muerta en su domicilio con signos de violencia. Els Borst, de 81 años, fue ministra de Sanidad entre 1994 y 2002 y responsable de la ley que legalizaba la eutanasia. Un amigo la encontró el lunes por la tarde muerta en su domicilio. “Los resultados de la investigación muestran que su muerte se debe a una acción criminal”, indicó la fiscalía en un comunicado. Dos médicos citados por la agencia France Presse aseguran haber encontrado una herida en su cuerpo que le ha provocado la muerte.

Más información