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El presidente de Gambia promete perseguir a los gais como a “alimañas”

Yahya Jammeh arremete con odio contrael colectivo, comparándolo con mosquitos de la malaria

"Por lo que a mí respecta, LGTB significa lepra, gonorrea, bacterias y tuberculosis", declara

Asegura que "no aceptará la ayuda" de ningún país que se oponga a su política

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Protesta en Nairobi (Kenia) contra de la ley antihomosexual de Uganda en febrero. EFE

El presidente de Gambia, Yahya Jammeh, ha tildado este martes de "alimañas" a los homosexuales y ha asegurado que su Gobierno se enfrentará a ellos de la misma manera que combate a los mosquitos de la malaria.

Gambia es así el último país africano en sumarse a la homofobia, después de que Uganda y Nigeria hayan dado un paso más allá al añadir duros castigos en sus leyes contra los homosexuales. Hace unos días, la organización Human Rights Watch (HRW) ya advertía en la presentación de su informe anual en Johannesburgo que “2013 había sido un mal año” para el colectivo y que temía que el actual 2014 fuera aún peor. Las declaraciones de Jammeh advirtiendo de que practicará incluso “una lucha más agresiva” contra las “alimañas llamadas gais y homosexuales” que contra la erradicación de una enfermedad como la malaria, que cada año se cobra millones de víctimas en África.

Con motivo del 49 aniversario de la independencia de Reino Unido, Jammeh hizo un discurso televisado en el que ha asegurado que Gambia "no aceptará ninguna amistad, ayuda o cualquier otro gesto" de países que esté condicionado a la aceptación de los homosexuales o la comunidad LGTB, "tal y como los han bautizado los poderes que les promueven".

El presidente no ha ahorrado insultos al colectivo, víctimas de ataques violentos por parte de sectores de la sociedad. "Por lo que a mí respecta, LGTB significa lepra, gonorrea, bacterias y tuberculosis, todas las cuales son un peligro para la existencia de los seres humanos", ha rematado. Precisamente, HRW destacó que la mitad de los 76 países que hoy en día prohíben la homosexualidad son antiguas colonias británicas, como es el caso de Gambia y otros 37 estados africanos.

La legislación más restrictiva es la que prevé aprobar Uganda y que si no hay marcha atrás enviará a los homosexuales a la prisión de por vida. El texto ya pasó la semana pasada el visto bueno formal del presidente, Yoweri Museveni, que se ampara en la “defensa de la moral” del país.

En diciembre, Museveni se mostró contrario al borrador que le presentaron en el que se planteaba la pena de muerte para los homosexuales pero finalmente, según fuentes oficiales, sí que se avino a firmar la cadena perpetua. La ley castigará a los que fomenten y den publicidad a la homosexualidad e insta a la población a denunciar a los gais.

ONUSIDA, la agencia de la ONU sobre el VIH y sida, ha alertado en un comunicado de que la persecución penal comportará automáticamente que muchos homosexuales dejen de hacerse los exámenes de diagnóstico y prevención o dejen de tomar los medicamentos para no levantar sospechas.

El año empezó con la entrada en vigor de la ley aprobada en diciembre de 2013 por el Parlamento de Nigeria y que a la práctica condena a los homosexuales a vivir en la clandestinidad porque impone penas de 14 años de cárcel a los que mantengan relaciones homosexuales. El Código Penal, además de prohibir los matrimonios del mismo sexo, también establece prisión para los que participen en actividades de defensa del colectivo o acudan a clubes gais o muestre públicamente afecto.

En África los homosexuales sufren en sus propias carnes el peso de una tradición malentendida e incluso presidentes como el viejo Robert Mugabe de Zimbabue se han atrevido a censurar a los gais por no encajar en “lo africano”. Así, las organizaciones en defensa del colectivo advierten de la dificultad de hacer pedagogía entre la sociedad que ve como sus propios líderes tildan la homosexualidad de “enfermedad sucia”.

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