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La producción de almendras mundial, amenazada por la sequía en California

El Estado concentra el 82% de la producción mundial de este fruto seco

Las plantaciones necesitan grandes cantidades de agua para prosperar

Almendros en California.

Los cultivos californianos están padeciendo los efectos de la megasequía que sufre California pero hay unos que lo están sufriendo especialmente: los almendros. Estas plantaciones, muy lucrativas cuando los factores son propicios para su desarrollo, están acusando los efectos de una prolongada sequía que amenaza los cultivos del mayor productor del mundo.

Hace dos décadas que el cinturón agrícola de California apostó por reemplazar los cultivos anuales - como las lechugas y los tomates - por las plantaciones de frutos secos. Los campos se vieron poblados de nogales, pistachos y almendros para saciar el apetito creciente de los norteamericanos por los frutos secos.

Son cultivos que, como muy bien saben los agricultores, dejan un gran margen de ganancias, pero requieren una inversión a largo plazo, ya que hay que esperar cinco años hasta que empiezan a dar frutos, y sobre todo, mucho agua.

“Estas plantaciones son muy lucrativas, lo que explica que los agricultores hayan apostado por ellas”, asegura Jay Lund, el director del Center for Wastershed Sciences at UC Davis, pero alerta de que “esta sequía puede causar estragos”.

Los agricultores están haciendo todo lo que está en su mano por salvar los cultivos como, por ejemplo, excavar pozos y fuentes alternativas de agua. Pero, dada la persistente sequía y el alto precio del agua, están llegando a la conclusión de que no van a tener más remedio que sacrificar muchos de los árboles. La decisión pone en juego mucho dinero, ya que la producción de frutos secos en California supone 7.000 millones de dólares en ventas cada año. Sólo las almendras generan 4.350 millones de dólares.

El Estado produce el 82% de todas las almendras del mundo, con más de 324.000 hectáreas plantadas y una producción estimada de más de un millón de kilos en el 2013, según datos del US Department of Agriculture. El clima mediterráneo de California propicia este cultivo, que se ha expandido considerablemente en los últimos años, favorecido por la creciente popularidad de la dieta mediterránea en la que los frutos secos son parte esencial. El consumo de frutos secos se ha visto incrementado desde el 2008 en EE UU un 36%, según el US Department of Agriculture.

Las almendras son, junto a las uvas, los cultivos que generan más dinero en los Estados Unidos. Sin embargo, como muy bien sabe David Backer, director de la cooperativa especializada en comercializar almendras Blue Diamond Growers, la producción se va a resentir ya que, “cuando cortas el suministro de agua a un almendro, el árbol se estresa y produce menos frutos”, comenta. “El problema es que, aunque la sequía remitiese, en tres o cuatro años estos árboles no se van a recuperar”, añade.

“Reemplazar los almendros por otros cultivos no es una opción viable, ya que cuesta más de 12.000 dólares plantar una hectárea de almendros y cuidar de ellos durante cinco años hasta que finalmente comienzan a producir”, explica Backer.

La crisis de las almendras no ha hecho más que empezar y entre los agricultores californianos cunde la preocupación. Si la sequía persiste, el desastre será inevitable.