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El futuro examen digital de PISA amenaza la nota de España

Los estudiantes españoles sacan menos puntuación en las pruebas por ordenador que en las de papel, que desaparecerán en la edición de 2015

Alumnos de una clase de informática en Barcelona.

Pareciera que los adolescentes de 15 años se desenvuelven mejor en el mundo digital que en el de papel, pero a la hora de examinarse en PISA han demostrado que con el ordenador no son tan avezados. En las pruebas de matemáticas y comprensión lectora los estudiantes españoles han obtenido menos puntuación cuando han sido evaluados en formato digital que con lápiz y papel. Los resultados preocupan, sobre todo porque este ha sido el último PISA que se hace en los dos soportes. El próximo examen, el de 2015, será enteramente digital. El ciberPISA que viene puede perjudicar los ya mediocres resultados de España en la evaluación internacional.

En comprensión lectora la diferencia entre una y otra prueba es especialmente significativa. Los alumnos españoles sacaron hasta 22 puntos más en papel. En matemáticas la diferencia fue de nueve. La tendencia de los alumnos españoles es contraria a la media de los países desarrollados, que obtuvieron mejor puntuación por ordenador que en papel. Es cierto que unas y otras pruebas no son idénticas, porque las que se hacen por ordenador incluyen, además de las competencias tradicionales, otras habilidades asociadas a lo digital. Por ejemplo, en matemáticas, hacer gráficos o utilizar hojas de cálculo, y en comprensión lectora, navegar en distintos tipos de texto para encontrar una determinada información o discriminar cuál es la fuente más solvente. Algo así como hacer de periodista.

Pero ese tipo de destrezas, dicen en la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), son las que requiere el futuro. “El tipo de competencias que va a hacer falta para el día de mañana se acerca cada vez más a la lectura en soporte digital que en papel”, dice el analista de la OCDE Pablo Zoido.

¿Qué les pasa a los alumnos españoles con el examen digital? Los especialistas de PISA reconocen que están haciendo un estudio del impacto que tiene formular una pregunta en uno y otro formato, porque influyen muchas variables. “Hemos observado que hay diferencias, y que no necesariamente tienen que ver con que el estudiante utilice más o menos el ordenador”, indica Zoido. Más de un 90% de los jóvenes españoles de entre 10 y 15 años dice ser usuario “frecuente” del ordenador e Internet, según el INE. El 75% de los estudiantes evaluados en resolución de problemas en PISA declaró que utilizaba el ordenador en su centro educativo, casi cuatro puntos más que la media de la OCDE (71,7%).

“Nuestra interpretación es que refleja más actitudes relacionadas con la resolución de problemas, como ser abierto, no dejarse intimidar por algo con lo que no se está familiarizado... Y las motivaciones que se tienen para trabajar ante un nuevo medio, ante un nuevo modo de evaluación”, razona.

“En España nunca se hacen exámenes por ordenador, por lo que hay que tener en cuenta ese factor de excepcionalidad de la prueba PISA”, apunta Fernando Trujillo, profesor de Didáctica de Lengua en la Universidad de Granada y experto en tecnología en el aula. Y la implantación de las tecnologías en la enseñanza, dice el docente, es “irregular”. “Tendremos equipos, pero la conexión a Internet es aún deficiente”, indica. En las aulas hay una media de 3,2 alumnos por ordenador y todavía hasta un 35% de centros tiene una conexión de Internet que no llega a 2 megabites, según datos del Ministerio de Educación del curso 2011-2012. “Además, en la formación del profesorado las tecnologías son las grandes ausentes”, lamenta Trujillo.

No es solo una cuestión de medios. “Cada soporte tiene sus implicaciones cognitivas”, señala el lingüista experto en la relación entre Internet y Literatura José Antonio Millán. “En la lectura en papel entra en juego la memoria espacial, recordar si algo estaba en la esquina izquierda o en la derecha, el tamaño del libro, su peso... Tienes una idea mental de la totalidad de lo que tienes entre manos. En pantalla es más nebuloso, no se puede dominar la obra íntegramente de la misma forma", reflexiona.

Los resultados de España en comprensión lectora digital han empeorado. En 2012, los alumnos han obtenido 466 puntos (la media de la OCDE ha sido de 497), frente a los 475 puntos de 2009.

¿Qué hacer para adquirir esas nuevas destrezas de cara al PISA de 2015 y evitar un batacazo? “Si miras la secuencia histórica es muy difícil dar un salto significativo de puntuación. Además, hacer política educativa a través de este examen me parece una aberración”, contesta Trujillo. Aunque no todo exige cambios radicales. “La comprensión lectora digital no es más que la riqueza cultural del que lee”, apunta José Antonio Millán. “La escuela tiene que seguir enseñando competencias lectoras básicas y hacer leer muchos textos diferentes. Si formas buenos lectores de una multiplicidad de textos tendrás buenos lectores digitales”, añade.

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