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Siete redactores jefe de ‘Le Monde’ dimiten en desacuerdo con la dirección

Los periodistas del diario francés afirman que han perdido la confianza en Natalie Nougayrède y exigen un método de trabajo más colectivo y funcional

Natalie Nougayrède, directora de 'Le Monde'.
Natalie Nougayrède, directora de 'Le Monde'.

La crisis llevaba unos meses abierta, algunos medios habían avanzado que varios redactores jefes se estaban insubordinando contra la directora del diario, Natalie Nougayrède, y hoy la noticia ha saltado creando un estruendo considerable. Siete redactores jefe de los once que tiene Le Monde han dimitido de sus funciones a través de una carta a la dirección y a la empresa en la que explican que llevan meses alertando contra “las graves disfuncionalidades, la falta de confianza y la incomunicación con la dirección del diario”, y aseguran que ya no pueden cumplir las tareas que tienen encomendadas.

Los dimisionarios acusan a Natalie Nougayrède de haber puesto en marcha un plan de movilidad interna que prevé 57 cambios de puestos sin consensuarlo con la Redacción; muestran su desacuerdo con la nueva fórmula elegida para la edición en papel, que debía aparecer esta primavera pero ha sido retrasada a septiembre, y señalan que el proyecto del diario para las tabletas ha sido “retocado” por uno de los tres accionistas de Le Monde, Xavier Niel, que es además presidente de la empresa de telefonía Free.

El problema de fondo, sin embargo, es el teórico aislamiento de Nougayrède y su número dos, Vincent Giret, que, según fuentes de la redacción, no se comunican con los diferentes equipos y ven cómo todos sus proyectos editoriales son rechazados y combatidos por los periodistas.

La crisis surgió en otoño pasado, cuando algunos redactores jefe amenazaron con dimitir; la última semana, Mediapart público un informe de la empresa Technologia, especializada en evaluar y prevenir los riesgos laborales, que revelaba que el malestar de los redactores jefe no parece casual. El informe afirma que “la dirección no da respuestas claras y navega a vista” y que la redacción tiene la sensación de que “la organización está sin aliento”.

El domingo pasado, según cuenta Libération, Natalie Nougayrède llamó “golpistas” a los redactores jefe dimisionarios durante una tormentosa reunión. La periodista, gran experta en Rusia y reportera todo terreno curtida en conflictos bélicos como el de Chechenia, fue elegida con un 90% de los votos de la redacción en marzo de 2013, tras la muerte súbita por infarto del anterior director, Érik Izraelewicz, en noviembre de 2012.

Nougayrède, que nunca había dirigido equipos, ha conseguido en su primer año dar un nuevo vuelo periodístico a Le Monde. El periódico es más ágil y atractivo, sus piezas mantienen el rigor, la buena escritura y el tono didáctico que le caracterizan, la página web está mejor diseñada y ha incorporado nuevas herramientas para facilitar la lectura, y la información internacional tiene un espacio muy destacado.

 Pero, según afirman en un comunicado conjunto los dos comités de redactores de Le Monde, se ha producido una pérdida global de confianza en la gobernanza del periódico”, y existen “problemas de método y organización que exigen un reasentamiento de la cúpula”.

Los redactores sugieren a los accionistas “que es hora de poner en marcha una dirección colectiva y funcional”, y exigen “que los que hacen el trabajo sean realmente escuchados”.