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El cambio climático costará a Europa hasta 190.000 millones al año

Las estimaciones, para finales de siglo, señalan que el sur y el centro de la UE sufrirán los mayores daños

Si no se toman medidas para contener el cambio climático, sus impactos negativos costarán en el último cuarto de este siglo a la UE un 1,8% de su PIB como mínimo, 190.000 millones de euros al año (una quinta parte del PIB español actual). La temperatura media del planeta habrá subido entonces 3,5 grados centígrados, siempre en el escenario de que no se limiten en suficiente medida las emisiones de gases de efecto invernadero. En el caso de que el calentamiento global se estabilizara en dos grados sobre los registros de la época preindustrial (desde entonces la temperatura media ha subido 0,8 grados), el coste de los impactos sería de unos 120.000 millones de euros (un 1,2% del PIB europeo). Estos son los resultados de un nuevo informe del Centro Común de Investigación (JRC, en sus siglas en inglés) de la UE que analiza los impactos del calentamiento en nueve sectores: agricultura, energía, inundaciones fluviales, sequías, incendios forestales, infraestructuras de transporte, costas, turismo y salud humana.

"No actuar es, claramente, la opción más cara de todas", ha declarado Connie Hedegaard, comisaria europea de Acción para el Clima. "¿Por qué pagar por los daños cuando podemos invertir en reducir los impactos del clima y hacernos competitivos en una economía baja en carbono?".

El mayor peso de los efectos económicos negativos recaerá en el sur y el centro-sur de Europa, frente al norte, que saldrá relativamente indemne, mientras que el centro-norte tendrá una incidencia media. En concreto, el coste en términos de PIB sería de 0,2% en el norte de Europa y de un 3% en el sur y en centro meridional, con una estimación de 74.000 millones y 58.000 millones, respectivamente. Los daños en estas dos áreas dan cuenta del 70% de los daños de toda la UE en términos monetarios, señala el JRC.

En el escenario de contención de los gases de efecto invernadero para no superar los dos grados de aumento (el nivel que los científicos aconsejan no superar para evitar daños mayores del calentamiento) no solo se reducen, para finales de siglo, los riesgos de los impactos fundamentales derivados del cambio climático. Para Europa, en concreto, tendría un beneficio tangible porque, para no sobrepasar los dos grados, se habrán tomado medidas energéticas que se traducirán en una reducción considerable de las importaciones de combustibles. Y las diferencias de los impactos entre ambas perspectivas (3,5 grados o 2 grados) se amplifican con el correr del tiempo hacia el próximo siglo.

Para este estudio se han distribuido 24 países de la UE en cinco regiones: Europa del Norte (Suecia, Finlandia, Estonia, Lituania, Letonia y Dinamarca); Gran Bretaña e Irlanda; Europa Central meridional (Francia, Austria, República checa, Eslovaquia, Hungría, Eslovenia y Rumanía); sur de Europa (Portugal, España, Italia, Grecia y Bulgaria). Luxemburgo, Malta y Chipre quedan excluidos porque sus economías son demasiado pequeñas para ser introducidas en los modelos.

Los impactos del calentamiento en los sectores analizados son:

Agricultura. En el escenario de incremento de la temperatura de 3,5 grados, las cosechas en la UE en conjunto caerían alrededor de un 10%, sobre todo debido al 20% de reducción en el Sur. Sin embargo, en el escenario de dos grados, la agricultura no resulta especialmente afectada. Las adaptaciones tecnológicas podrían incrementar las cosechas, indican los expertos, “excepto en la Península Ibérica”.

Energía. La demanda energética, en el escenario de 3,5 grados, cae en la UE un 13%, sobre todo debido al menos consumo en calefacción. Pero en el Sur del continente, aumentará casi un 8% por el incremento del uso del aire acondicionado. Si el calentamiento se queda en dos grados, el consumo energético comunitario disminuye en un 7%.

Inundaciones por riadas. Los daños por este factor pueden llegar a duplicarse a final de siglo, con un coste anual de 11.000 millones de euros, con Reino unido, Irlanda y las regiones de Europa central meridional como las más afectadas. El número de personas afectadas se duplicaría, alcanzando los 290.000. En el escenario de dos grados, los daños son algo menores. Pero en este caso, los científicos advierten que las incertidumbres de sus proyecciones de futuro son altas debido a que también lo son las precipitaciones extremas en los modelos climáticos.

Sequía. Debido al cambio climático, las sequías pueden ser más intensas y persistentes en muchas partes del continente, excepto en el norte y en el noreste, y con especial incidencia en el sur, donde se concentrará el 60% de las regiones afectadas.

Incendios forestales. El sur de Europa, de nuevo, sufrirá especialmente este impacto: con 3,5 grados de calentamiento, las áreas quemadas pueden duplicarse, alcanzando las 800.000 hectáreas, mientras que el efecto se reduce a la mitad en el caso de los dos grados.

Infraestructuras de transporte. El estudio del JRC se limita al transporte terrestre y señala que los daños en sus infraestructuras debido a precipitaciones extremas pueden aumentar en un 50% hasta un coste anual de unos 930 millones de euros, que se reduce a 70 millones en el escenario de dos grados.

Costas. Los mayores daños en las costas se esperan en la región del centro septentrional del continente, con daños estimados de unos 9.000 millones al año.

Turismo. Los efectos sobre el turismo de los dos escenarios (sin tomar medidas de contención y alcanzando los 3,5 grados y con dos grados) son muy similares, con una caída de 15.000 millones al año. En el sur de Europa, la reducción sería de 7.000 millones en el caso del mayor calentamiento y de 5.000 millones en el de dos grados.

Salud. El informe considera los impactos directos (fallecimientos por olas de calor y enfermedades respiratorias, cardiovasculares y renales) así como indirectos asociados a la alimentación y el agua (salmonelosis, por ejemplo). La mortalidad anual puede más que duplicarse, con 100.000 muertos más al año, sobre todo en Europa central y meridional.