Los obispos piden a Wert que fije un horario mínimo de Religión

El Ministerio de Educación considera que la propuesta tiene "muy difícil encaje" legal

Primero fueron los obispos del sur de España los que se quejaron por la reducción del horario de la asignatura de Religión en Educación Primaria, una decisión que la nueva reforma educativa deja en manos de las comunidades. Y ahora es la Conferencia Episcopal Española la que muestra su "preocupación" porque, al reducir las horas semanales, "se deja abierta la puerta al incumplimiento tanto del derecho de los padres a educar a sus hijos según sus convicciones".

Cuatro comunidades autónomas -Asturias, Canarias, Galicia y Castilla y León- ya han anunciado que su intención es reducir el próximo curso el horario de la materia confesional respecto a lo que se venía ofertando hasta ahora en los colegios. Además, el Ministerio de Educación también ha decidido bajar el horario semanal en Ceuta y Melilla, donde aún conserva las competencias sobre el sistema de enseñanza. Canarias y el departamento de José Ignacio Wert han sido los que más han reducido la materia, la han dejado en la mitad: se pasa de los 90 a los 45 minutos a la semana.

El secretario general y portavoz de la Conferencia Episcopal Española, José María Gil Tamayo, ha explicado este viernes que el 25 de junio los obispos se reunieron con el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y le trasladaron su preocupación. "Hay cauces de diálogo abiertos" con el Gobierno y las comunidades, ha apuntado Gil Tamayo. Sin embargo, Gil Tamayo sostiene que, "si a esto no se le pone arreglo", el Gobierno debería impedir que sean las comunidades las que establezcan los horarios mínimos de Religión, como se fija en la Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa (LOMCE). Gil Tamayo ha pedido que el Estado apruebe "una normativa, por ejemplo, un decreto ley, que establezca el horario mínimo de esta enseñanza". Los prelados argumentan que con la anterior Ley Orgánica de Educación (LOE), aprobada en 2006 por el PSOE, así se hacía.

El departamento Wert, pese a que está dispuesto a escuchar las peticiones de los prelados, no parece que vaya a hacer cambios. Un portavoz ministerial ha asegurado este viernes que la petición de la Conferencia Episcopal tiene "muy difícil encaje". Tan difícil que supondría modificar la LOMCE seis meses después de su aprobación. Esta ley establece que al Estado le corresponde marcar los horarios mínimos de las troncales, como Matemática o Lengua. Las autonomías deciden la carga lectiva de las asignaturas específicas y de libre configuración, entre las que está Religión. Además, los centros educativos también tienen margen para tocar los horarios, aunque respetando los mínimos marcados por las Administraciones.

El portavoz de la Conferencia Episcopal ha lamentado que el ministerio tampoco establezca la Religión como materia obligatoria en Bachillerato. Según su interpretación, esto supone un incumplimiento de los acuerdos firmados en 1979 entre la Iglesia y el Estado

La reforma del departamento de Wert ha colmado viejas reivindicaciones de los obispos en algunos aspectos: se elimina Educación para la Ciudadanía y se impone una alternativa a Religión, que se convierte en computable. Pero la Conferencia Episcopal rechaza la forma en la que las autonomías están desarrollando la ley. "El problema afecta a todas las confesiones religiosas. No se trata de ninguna reivindicación de privilegios por parte de la Iglesia católica, sino, ante todo, de garantizar el derecho constitucional de los padres a educar a sus hijos según sus propias convicciones", argumentan los obispos. "Esta situación de discriminación grave provocará además despidos de profesores de religión", apuntan.