La dependencia vuelve a retroceder y cae al peor dato de beneficiarios del año

El número de usuarios se reduce en 33.000 respecto a enero, un 4,3% menos

La cobertura se ha estancado por debajo de la que heredó Rajoy en diciembre de 2011

Concentración en Valencia contra los recortes a la ley de Dependencia.

Cuando las plataformas de dependientes y las asociaciones de profesionales de los servicios sociales denuncian el retroceso sostenido que sufre la dependencia se refieren a datos como los que recoge el último informe del Ministerio de Sanidad y Servicios Sociales publicado este miércoles. El mes pasado ha registrado el peor dato de beneficiarios amparados por el sistema de todo el año.

A fecha de 31 de agosto hay 721.512 usuarios de alguno de los servicios o prestaciones que ofrece la ley (residencias de mayores centros de día, ayuda a domicilio, apoyo a los cuidadores familiares). Son 2.971 beneficiarios menos que el mes anterior. Aunque la magnitud de la caída es más evidente si se compara con las cifras del primer mes del año. Entre el 31 de enero y el 31 de agosto hay 33.077 personas menos amparadas por el sistema de dependencia. Estas cifras  indican que las comunidades autónomas (algunas más que otras) no son capaces de dar de alta a nuevos usuarios al ritmo que se producen las bajas por fallecimiento.

Con estos datos, el número de usuarios  sigue siendo inferior al que se encontró el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, cuando asumió la presidencia del Gobierno en diciembre de 2011. Entonces había 738.587 beneficiarios (17.075 dependientes atendidos más). La primera vez que se produjo esta situación (menos beneficiarios que cuando Rajoy llegó a La Moncloa) fue en septiembre de 2013.

"Esta situación es consecuencia de la asfixia financiera que sufren las autonomías por los recortes de la Administración General del Estado, hasta 936 millones de euros en política social el año pasado", indica José Manuel Ramírez, presidente de la Asociación de Directoras y Gerentes en Servicios Sociales". "El 75% de esta suma iba destinada a dependencia", añade.

El informe en el que el Ministerio da cuenta de la evolución de la cobertura, advierte de que, debido a la puesta en marcha de un nuevo sistema de recogida y gestión de la información que envían las autonomías (las responsables de la aplicación de la dependencia) "los datos pueden ser objeto de posteriores ajustes".

La caída desde el mes de enero es constante con la única excepción del mes de mayo, cuando el número de beneficiarios subió ligeramente respecto al mes anterior (unas 2.000 personas).

Los datos de agosto muestran un retroceso generalizado en el número de beneficiarios en prácticamente todas las comunidades autónomas comparado con julio. De acuerdo con el último informe mensual de seguimiento de la norma del Instituto de Mayores y Servicios Sociales (Imserso), dependiente del Ministerio de Sanidad, sólo cuatro autonomías han podido incrementar el número de personas acogidas al sistema, y de ellas, dos prácticamente de modo testimonial.

Los beneficiarios aumentaron en 4 personas en Asturias y en 17 en Canarias. También en Extremadura (114). Curiosamente, la Comunidad Valenciana, la que peores resultados presenta en la aplicación de la dependencia según las evaluaciones de los especialistas en servicios sociales, es la que más ha crecido en el incremento de usuarios: 871 personas. Las comunidades que más retroceden son Cataluña (1.678 beneficiarios menos el último mes), Andalucía (-572) y Castilla y León (-434).

También se reduce la llamada lista de espera de la dependencia, la bolsa de personas que han visto reconocida su condición de dependientes y tienen derecho a las ayudas, pero no las disfrutan ya que las autonomías no son capaces de atender sus necesidades (ya sea dinero para cuidadores familiares o para una residencia, fundamentalmente por falta de fondos). Hay 176.667 personas esperando a poder acceder a la prestación que deberían tener. Son un 7,2% menos que en diciembre del año pasado y un 40% menos que en diciembre de 2011.

Esta reducción de la lista de espera de la que presume el Ministerio de Sanidad no es motivo de satisfacción para el presidente la Asociación de Directoras y Gerentes en Servicios Sociales. Como esta caída no es paralela a un aumento de beneficiarios (los usuarios están cayendo) la reducción de la lista de espera no supone que estas personas necesariamente accedan a disfrutar de prestaciones, sino que buena parte de ellas fallecen a la espera de recibirlas. Ello, junto a otros motivos como la exclusión de la cobertura a los dependientes moderados explica a juicio de José Manuel Ramírez el adelgazamiento de esta bolsa de personas.