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El primer planeta rocoso fuera del Sistema Solar, identificado por el satélite 'Corot'

Los científicos descubren un cuerpo con una densidad similar a la de Mercurio, Venus, Marte y la Tierra

Los científicos planetarios respiran tranquilos porque ya han podido probar sus sospechas: en febrero pasado descubrieron el primer planeta rocoso extrasolar o exoplaneta (fuera del Sistema Solar), el Corot-7b, que tiene una densidad similar a la de Mercurio, Venus, Marte y la Tierra, convirtiéndolo en el quinto planeta conocido de características parecidas a las terrestres. La dicha de encontrar algún día un planeta parecido a la Tierra y que se encuentre en zona habitable, es decir con condiciones para la vida, está cada vez más próxima.

Los científicos habían descubierto hasta el momento 374 planetas extrasolares mucho más grandes que la Tierra y de tipo gaseoso, incluso uno con sólo dos veces la masa terrestre, "pero del que desconocemos su densidad y menos su masa efectiva", señala desde Barcelona Francesco Pepe, investigador del Observatorio Astronómico de la Universidad de Ginebra y uno de los coautores de este descubrimiento. Pepe participa en el congreso Pathways 2009, Caminos hacia planetas habitables, que reúne desde el lunes hasta este viernes a los más importantes investigadores de un campo científico en pañales pero que avanza rápidamente.

Este descubrimiento, el séptimo que realizar el satélite Corot (de la Agencia Europea del Espacio, ESA), "es un paso muy importante en la dirección de encontrar planetas rocosos similares a nuestra Tierra", afirma Pepe. Quizás cuando dispongan de instrumental más preciso, añade, "descubriremos planetas de tamaño similar al terrestre pero dentro de la zona de habitabilidad [en una situación respecto a su estrella que permitan la vida: la Tierra se encuentra a una distancia de una unidad astronómica, alrededor de 150 millones de kilómetros]".

"Tenemos la confirmación de que hay planetas rocosos del tamaño parecido para la Tierra y es una motivación más para continuar en el trabajo", asegura Pepe. Con su tamaño cinco veces superior al de la Tierra y una densidad similar, Corot-7b es lo que se conoce como una supertierra, un exoplaneta con una masa entre la de los gigantes gaseosos y la terrestre. Siempre muestra la misma cara a su estrella, Corot-7, de forma que el lado iluminado alcanza temperaturas superiores a los 2.000-3.000 grados centígrados y el lado oscuro, muy frío, de sólo 50 grados Kelvin (223 grados centígrados bajo cero), explica Pepe.

El nuevo exoplaneta se encuentra a sólo 2,5 millones de kilómetros de su estrella madre y orbita cada 20.4 horas terrestres; CoroT-7 se encuentra hacia la Constelación de Monoceros (Unicornio) a una distancia de 500 años luz, es una estrella ligeramente menor y más fría que el Sol, pero también más joven, pues su aparición se remonta 1.500 millones de años atrás. Se da la circunstancia de que, durante la medición de la masa de Corot-7b se encontró otro exoplaneta, Corot-7c, que tiene un tamaño muy inferior al 7b y que orbita en 3,6 días terrestres, calculan que tiene una masa superior, pero no han podido observar su diámetro porque este planeta no transita alrededor de la estrella.

En febrero descubrieron el planeta, pero los científicos no podían determinar su masa. ¿Cómo lo consiguieron? Obteniendo las medidas exactas de la variación en la velocidad de la estrella causada por la gravitación de este planeta que se mueve a su alrededor. Un equipo de investigadores europeos invitados por la ESA observaron durante 70 horas con el espectrógrafo HARPS (High Accuracy Radial Velocity Planet Searcher), integrado en el telescopio de 3,6 metros que la ESO (Observatorio Europeo Austral) tiene en el observatorio de La Silla, en Chile.

El satélite Corot utiliza la estrategia de observación del tránsito. Las observaciones continuas de casi 150 días cada una se han realizado de dos grandes regiones del cielo hacia el centro y de al galaxia y en sentido opuesto (anti-centro). Durante el primer periodo de observación hacia el anti-centro (de octubre de 2007 a marzo de 2008), se observaron tránsitos en 46 estrellas, entre ellas CoRot-7. El análisis de los datos revelaron la existencia del planeta Corot-7b.

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