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Una plataforma de familiares de los dependientes no acepta el pacto de la consejería

La Comunidad ha cerrado tres centros de discapacitados por "reformas urgentes"

Una plataforma de familiares de los tres centros de discapacitados madrileños -Magerit y Fray Bernardino en Carabanchel y el centro de Atención a los Discapacitados de Arganda del Rey-que el pasado martes recibieron el aviso del Servicio Regional de Bienestar Social de que debían cerrar las instalaciones y reubicar a los discapacitados en 48 horas, han rechazado el acuerdo del servicio regional y han convocado una manifestación para el lunes en la Puerta del Sol.

La recién creada plataforma de Familiares, Usuarios y Trabajadores ha celebrado una asamblea en la que ha decidido revocar el acuerdo y mantener el encierro. A su juicio el convenio planteado por la Comunidad no cambia nada sino que mantiene la situación actual.

Otros familiares, sí han suscrito un pacto con el gerente del servicio regional, Américo Puente, por el cual la Consejería de Familia y Asuntos Sociales formará una comisión mixta con los representantes de las Asociaciones de Madres y Padres para seguir "el proceso de adaptación a los trasladados".

La comisión estudiará las situaciones particulares de cada persona para garantizar que el servicio se presta en las mismas condiciones respecto al que recibían antes de la clausura de los centros.

La Comunidad, además, se ha comprometido a que las actividades se retomarán de forma íntegra "lo antes posible" así como a encargar los estudios técnicos necesarios para diagnosticar las deficiencias de los edificios.

La iniciativa motivada por las movilizaciones de los familiares y del personal de los centros, no responde a las reclamaciones de los sindicatos que continúan exigiendo un compromiso de la Comunidad que garantice que se van a mantener todos los puestos de trabajo y que el traslado no alterará la rutina de los empleados en lo que se refiere a turnos, horarios o vacaciones.

Esta mañana los familiares y trabajadores del centro ocupacional Magerit, en la calle General Ricardos de Madrid , resistían frente a los intentos de la Policía de desalojar el edificio. La treintena de encerrados continuaban atrincherados en las instalaciones desde el pasado martes.

Los más de 300 usuarios de los centros han sido reubicados en las residencia de ancianos de Carabanchel. El personal y los familiares llevaban días criticando que las instalaciones no estaban adaptadas para los discapacitados y reclamaban el compromiso de la Comunidad de un realojo "coherente y documentado".

"El traslado en los centros ocupacionales ha sido un caos", ha recalcaco hoy la secretaria de Política Social del PSM, Carmen Sánchez Carazo, quien ha detellado que solo 14 de los 104 discapacitados reubicados en otro centro ocupacional han llegado esta mañana a ocupar su nueva plaza.

La Consejería de Familia y Bienestar Social, justificó la urgencia del cierre en la necesidad de reformar los edificios al no poder certificar la seguridad "al cien por cien", y planteaba "estudiar la posibilidad de dar fe de que [los encerrados] conocían la orden de desalojo y la falta de garantías de seguridad" de las instalaciones del centro ocupacional.

Corrosión, oxidación y grietas

Los familiares de los discapacitados de los tres centros afectados anunciaron hoy la constitución de una plataforma y que habían recogido 1.500 firmas contra un posible cierre definitivo. La Defensora del Pueblo, María Luisa Cava de Llano, inició ayer una investigación sobre las razones que han motivado el cierre del centro de un día para otro.

El informe de los técnicos determina que en el centro ocupacional Magerit se ha constatado el "importante grado de corrosión de algunos de los pilares y un estado de generalizada oxidación de los elementos metálicos de la estructura". También han detectado manchas de humedad, desprendimientos o fisuras en las paredes y por ello aconseja "celeridad en la reparación de los elementos estructurales" así como "el cierre preventivo de la actividad".

En el caso del centro ocupacional Fray Bernardino, los informes también proponen el cierre preventivo ante la presencia de grietas y roturas en canalizaciones.