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Wert revisará la ley para no dar el título de la ESO con suspensos

Los estudiantes pueden lograr hoy el certificado con tres asignaturas pendientes

El 20% supera así la Educación Secundaria en varias autonomías

Alumnos de ESO de un instituto sevillano se someten a una evaluación.
Alumnos de ESO de un instituto sevillano se someten a una evaluación.

El Ministerio de Educación revisará la ley para que no se pueda obtener el título de la Educación Secundaria Obligatoria (ESO) con asignaturas suspensas. La norma permite conseguirlo hasta con tres suspensos, y en torno a un 20%-25% de los alumnos que se titulan en la ESO lo hacen sin haber aprobado todas las materias, según el sondeo hecho en cuatro comunidades (no hay estadísticas oficiales y algunas autonomías no ofrecen datos). “Que uno pueda titularse sin haber aprobado todas las asignaturas no deja de ser algo un tanto singular”, dijo este miércoles el ministro de Educación, José Ignacio Wert, a la agencia Efe.

Hay dos maneras de entender la educación obligatoria: como una suma de cursos, materias y contenidos que hay que aprender y recordar; o como una etapa integral que tiene como objetivo que los jóvenes adquieran una serie de habilidades básicas para poder desenvolverse en la vida y seguir estudiando, explica el presidente de la asociación de directores de centros públicos Fedadi, José Antonio Martínez. Desde la primera óptica, dice, “quizá tenga sentido” la idea del ministro. Pero no lo tiene si se concibe la educación obligatoria “como recomiendan los informes internacionales y el Consejo de Europa, es decir, como un proceso para dar a los jóvenes unas competencias básicas para la vida”, unas habilidades que pueden tener aunque “se les dé mal alguna asignatura”.

La legislación
aprobada por el PP
en 2002 permitía
dos insuficientes

De hecho, el experto de la Unesco Francesc Pedró dice que “lo raro está probablemente en España”, pues, en la mayoría de países “el título se le niega a muy poca gente, y las tasas de reprobación dependen más del camino que se vaya a elegir después” de la enseñanza obligatoria, explica.

En España, el título de la ESO es imprescindible para seguir los estudios. Según la ley vigente desde 2006, se puede obtener con dos asignaturas suspensas y, excepcionalmente, con tres, si los profesores juzgan “que la naturaleza y el peso de las mismas en el conjunto de la etapa no les ha impedido alcanzar las competencias básicas y los objetivos”. En general, las autonomías han especificado que no se podrá pasar si simultáneamente se han suspendido Lengua y Matemáticas ni si el alumno ha decidido abandonar la materia y no ha hecho ningún esfuerzo por aprobarla. No hay datos oficiales sobre el porcentaje de estudiantes que se titulan en la ESO con suspensos, pero según la información recogida en cuatro comunidades el porcentaje va desde el 19% en Baleares, alrededor del 22% en el País Vasco o Navarra, hasta el 26% en Cataluña.

Las normas

  • LOE (2006). La ley establece que podrán obtener el título de ESO los alumnos con dos o, excepcionalmente, con tres suspensos, si el equipo de profesores cree que de todas maneras se han alcanzado los objetivos. Después, las comunidades han añadido criterios como que no pueden ser a la vez Lengua y Matemáticas las suspendidas.
  • LOCE (2002). La ley aprobada por el PP ya preveía que se pudiera obtener el graduado con dos suspensos, siempre que no fueran simultáneamente en Lenguaje o Matemáticas.
  • LOGSE (1990). La ley solo decía que obtendrían el título los alumnos que superaran la etapa satisfactoriamente, es decir, que quedaba la decisión en manos de los docentes.

La ley educativa redactada en 2002 por el Gobierno del PP (LOCE, que no llegó a desarrollarse) establecía criterios muy parecidos a los actuales, salvo que ponía el límite de suspensos aceptables en dos materias y nunca podían ser a la vez Lengua o Matemáticas. Es decir, que acotó pero no eliminó la posibilidad de titular con algún insuficiente establecida en los años noventa: la LOGSE lo dejaba en manos del profesorado.

Explican muchos especialistas que se trata de poner en la ley algo que tradicionalmente han hecho los docentes; decidir si algún suspenso se puede convertir en aprobado para aquel alumno con problemas en alguna materia, pero suficientemente preparado para seguir adelante.

En Cataluña, se aprobó el pasado marzo —para evitar abusos, explica la Generalitat— que en las reuniones de evaluación no se pudieran cambiar de suspenso a aprobado más de dos materias para llegar a esos dos o tres suspensos permitidos para promocionar.

De hecho, hay un sector del profesorado, de expertos y padres que apoyan a Wert y que se quejan de la permisividad del sistema. “Me parece muy sensato [lo que propone el ministro]. Lo que no es sensato es poder pasar con suspensos, pues no estimula al alumno a esforzarse. Hay que enseñar a los jóvenes que la vida es así, que no todo se consigue a la primera”, dice el presidente de la asociación católica de padres Concapa, Luis Carbonel.

En España, el índice de abandono escolar temprano es de los más altos de Europa, del 26,3% en 2011, aunque está bajando rápidamente. Además, también el porcentaje de repetidores (medida que se toma con criterios similares a los que se usan para conseguir el título de la ESO) es de los más altos: en torno al 40% a los 15 años. La OCDE lanzó recientemente un documento en el que recomendaba reducir al máximo el recurso de la repetición, pues lo consideran caro e ineficaz.

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