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“Admiro a quien hace volteretas en la vida”

El presentador del programa de Radio 3 'Hoy empieza todo' combina música y humor sin complejos

Ángel Carmona.
Ángel Carmona.

Transmite el mismo punto alocado en la vida real que en antena. Basta oír su entusiasta “yujuuu” cuando el camarero trae las ensaladas de tan buen ver. Ángel Carmona (Jerez de la Frontera, 1979), presentador de Hoy empieza todo de Radio 3, no se olvida nunca del consejo que le dio su adorado Vinicio Capossela: “Lo más importante en esta vida es la emoción”.

Son esa emoción, ese “yujuuu” y otras expresiones que dice delante del micrófono las que le han dado un marcado acento a Hoy empieza todo, consolidado en las mañanas radiofónicas. “Tengo el mejor trabajo del mundo y el mejor equipo”, afirma este periodista que empezó en la radio estatal como becario, pasó por Asuntos propios de RNE, apadrinado por Toni Garrido, y halló su lugar en un programa que combina música y humor sin complejos. Pero esta temporada ha habido cambios tras la salida de Lara López como directora de Radio 3 y la llegada de Tomás Fernando Flores. Carmona, que antes dirigía las cuatro horas del espacio, lleva solo las dos primeras mientras Marta Echeverria coge el relevo. “Ahora es más intenso, más dinámico. Mejor. Los dos Hoy empieza todo funcionan como programas hermanados, aunque autónomos”, explica el locutor, quien dice que aprendió escuchando Gomaespuma porque admira “a la gente que hace volteretas en la vida”, aunque también cita los late nights shows de David Letterman o Jay Leno, ya que pensó en “trasladar su formato a la radio”.

Una de las polémicas del verano ha sido la cancelación a última hora de Carne cruda, dirigido por Javier Gallego, que fue suprimido pese a la buena acogida de los oyentes. “No puedo evitar ir al plano personal: me entristece perder a un compañero al que conozco desde hace años”, dice Carmona, pero añade: “Ha llegado una dirección nueva a la que habrá que dar tiempo para trabajar”.

La emoción de la que hace gala le ha llevado a embarcarse en un proyecto solidario en Brasil. Desde hace dos años, dedica sus vacaciones a viajar a la favela de Parada de Lucas, en Río de Janeiro. “Yo pasaba de los rollos solidarios hasta que supe que podía ser útil”, confiesa. Todo empezó cuando iba con la idea de regalar unos ordenadores y se dio cuenta de que sería mejor si daba clases de guitarra. Con una amiga terminó creando Leãozinho, un proyecto cultural que enseña música a niños. “Tenemos ocho profesores, turnos todo el día y cerca de 50 alumnos, algunos de ellos adultos, ofreciendo la música como una alternativa a lo que pueden encontrar en la calle”.

El lema de Leãozinho es “la música genera música”, y Carmona lo cumple a rajatabla. Toca en una banda de rock, Aerostato. Muchos de sus conciertos sirven para recaudar dinero para Leãozinho, donde cuentan con la ayuda de la fundación Gibson, que envía guitarras a Brasil. Y músicos como Amaral, Mikel Erentxun o Lori Meyers han colaborado a través de un aula virtual. “Es difícil explicar lo que se siente cuando un niño de dos años aprende a tocar No woman, no cry de Bob Marley”, dice.

Llega la tarta de zanahoria y el brindis, por los niños de Brasil, por la radio pública, “algo a reivindicar”, y “por Elvis, que está vivo”.