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La dieta mediterránea contrarresta un riesgo de ictus

La alimentación interactúa con un gen vinculado a la diabetes

El estudio Predimed (Prevención con Dieta Mediterránea) sigue aportando información sobre los beneficios de una alimentación con muchas frutas y verduras, pescado, hidratos de carbono, aceite de oliva virgen y frutos secos. La última es que –por mecanismos que no se conocen- puede compensar el riesgo genético a tener un accidente cerebrovascular. Lo publica Diabetes care.

En concreto, los investigadores dirigidos por José María Ordovás, del Centro de Investigación Biomédica en Red Fisiopatología de la Obesidad y la Nutriciόn (Ciberobn), se centró en personas que tenían dos copias de una variante de un gen que predispone al ictus. Y el resultado fue que, con la dieta adecuada, su riesgo era igual que el de las personas sin esta predisposición.

"La adherencia a la dieta mediterránea reduce el número de accidentes cerebrovasculares en personas con dos copias de la variante genética de riesgo. Esta alimentación saludable parecía eliminar el aumento de la susceptibilidad de ictus, poniéndolos en igualdad de condiciones con las personas que no tenían ninguna copia de la variante", explicó Ordovás, quien también es profesor de la Escuela Friedman de Nutrición y Ciencias Políticas en la Universidad Tufts. "Los resultados fueron muy diferentes en el grupo de control sin recibir una dieta mediterránea, donde los portadores homocigotos tenían casi tres veces más probabilidades de padecer un derrame cerebral que las personas sin la variante del gen."

“Una vez más, hemos visto que la dieta mediterránea parece compensar la influencia genética", ha dicho Dolores Corella, quien es también investigadora de la Unidad de Epidemiología Genética y Molecular de la Universidad de Valencia.