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Wert calcula que al menos 10.000 universitarios se quedarían sin beca

Esa es la cifra de los que cumplían los requisitos de renta y tenían menos de 5,5 en Selectividad

Según el último decreto de becas, estos alumnos no podrán beneficiarse de las ayudas

El número de alumnos que, cumpliendo los requisitos de renta, no tendrán beca por sacar menos de un 5,5 de media en el acceso a la Universidad, puede ser de unos 10.000. El ministro de Educación, José Ignacio Wert, ofreció ayer este cálculo en Los Desayunos de TVE. Pero la cifra total de beneficiarios que pierdan sus ayudas con las nuevas exigencias puede ser muy distinta, y no solo porque ese cálculo está basado en los que hicieron la Selectividad en el curso 2010-2011 —como señaló Wert, las notas cambian de un año para otro—. Lo es porque en ese número se está dejando fuera a todos los que pueden perder la beca por no alcanzar los aprobados que se les piden para mantener la ayuda de matrícula, cuya exigencia ha aumentado en los dos últimos cursos para Ciencias Sociales y Humanidades (de 80% al 90%) y las ingenierías (de 60% a 65%), donde se concentran en torno al 79% de los becarios.

Así que la cifra sería más alta y, teniendo en cuenta que hay otros tres cursos en una carrera de grado y que también hay alumnos de máster, no parece tan descabellado el número que han dado los rectores de un descenso de unos 20.000 beneficiarios. Además, uno de los economistas que hizo ese cálculo, José Antonio Pérez, recuerda que las notas para obtener y mantener las ayudas más cuantiosas, las que suponen dinero para los alumnos con menos recursos, se han endurecido mucho más: hace falta un 6,5 de media a la entrada y entre un 6 y un 6,5 después.

“La exención de matrículas solo supone un 25% del presupuesto”, recuerda Pérez. Es decir, que, además de esos 10.000 o 20.000, puede haber otros 36.000 (según los cálculos de este experto) que sigan contando como becarios (porque no tendrán que pagar la matrícula), pero que pierdan el grueso de su ayuda, una parte fundamental para continuar con los estudios, destaca Pérez. Hace dos años, los becarios que solo recibían la exención de tasas eran menos del 12% de los beneficiarios.

Pero el ministro Wert volvió a defenderse ayer de las críticas al nuevo sistema destacando que la convocatoria de becas generales (las que tratan de asegurar que nadie se queda sin estudiar por falta de recursos económicos) tendrá este curso 1.400 millones, es decir, 250 millones de euros más que un año antes —“el mayor [incremento] que se haya producido nunca”— y su confianza en que va a haber “más becarios que el año pasado”.

Lo cierto es que ha habido cierta controversia en torno a ese incremento y a esas afirmaciones. Hasta este año, la partida presupuestaria destinada a becas generales importaba poco, pues al ser la ayuda un derecho de todo el que cumpliera los requisitos, el Gobierno estaba obligado a ampliar el crédito si la partida original no era suficiente para llegar a todos, algo que ocurría casi cada año. Ahora, sin embargo, con el nuevo sistema, el presupuesto de la convocatoria está completamente cerrado. ¿Cómo se ha hecho? Primero, se ha reducido el monto de la beca a la que tienen derecho los alumnos; se ha dejado en 1.500 euros cuando antes eran entre entre 2.000 y 3.500. Y se ha establecido que, una vez entregada esa cuantía disminuida (de ayudas compensatorias y de movilidad) y el dinero para cubrir el precio de las matrículas, se repartirá el presupuesto que quede entre todos los beneficiarios en función de la renta y las notas.

De esa manera, es posible que haya beneficiarios que obtengan más dinero que en cursos anteriores (sobre todo, los que tengan menos renta y mejores notas), pero es muy improbable que haya más becarios, pues eso no depende del dinero de la convocatoria, sino de cuántos estudiantes cumplan a la vez los requisitos de renta y de nota, y esto le ocurrirá casi con toda seguridad a menos universitarios.

También insistió ayer Wert en que con una puntuación de un 5,5 “uno se puede matricular de muy poquitas cosas y eso no hay que perderlo de vista”. Lo cierto es que en el curso 2011-2012 un 5,5 de media en las pruebas de acceso a la Universidad permitían entrar al 61% de las titulaciones (los grados) que ofrecieron los campus públicos españoles. De hecho, hay muy pocas carreras (sobre todo del ámbito sanitario, como Medicina o Farmacia) que no se puedan estudiar en alguna facultad española con un cinco pelado.