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España supera ya la media europea de jóvenes que estudian

El porcentaje de personas de 15 a 24 años en el sistema pasa del 55% al 62%

Los expertos apuntan al paro como principal razón de esta mejora

En un contexto de crisis y de escasez dramática de oportunidades laborales, hay más jóvenes que nunca en el sistema educativo español. Lo han ido apuntando datos como el de abandono escolar temprano (el más bajo que se recuerda, del 24,9%, aunque sigue siendo de los más altos de Europa) y ahora lo confirma la estadística comparativa de la Unión Europea, que coloca a España donde quizá no había estado nunca, desde luego no en la última década, por encima de la media del continente: el 62,4% de los jóvenes de 15 a 24 años estaban en 2011 dentro del sistema educativo, frente al 61,5%.

Desde 2008, cuando empezó la crisis económica, la progresión de España ha sido de siete puntos, un 12%, la tercera mayor mejora de todos los países del continente, solo por detrás de Malta (17,4%) y de Luxemburgo (14,5%), según los datos recién publicados por la oficina estadística de la UE, Eurosat. De ese modo, de ocupar el puesto 24 de Europa en cuanto al porcentaje de jóvenes estudiando en 2008, España ha pasado al 15; el primero está Lituania (77%), seguido de Holanda (72,1%).

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Fuente: Eurostat

En el otro extremo, hay siete países que han visto empeorar ligeramente sus cifras en ese tiempo, aunque algunos de ellos siguen estando encima o muy por encima de la medía: Finlandia (69,8%), Suecia (64,9%), Noruega (64,4%) y Grecia (63,2%). En los otros tres casos, la bajada de entre 1 y 1,2 puntos les deja por debajo: Italia (56,4%), Rumanía (55,8%) y Chipre (42,4%).

La mayoría de los expertos han atribuido principalmente la mejora producida en España a la falta de oportunidades laborales, pues la elección parece ser entre estudiar o pasar a engrosar la famosa estadística de ninis: el porcentaje de jóvenes de 18 a 24 años que ni estudia ni trabaja ha pasado del 17% en 2008 al 23,8% en 2012, a la vez que el paro juvenil se elevaba hasta el 57%.

“Hay una vuelta a las aulas y la relación inversa entre este movimiento y los ciclos económicos es muy evidente”, explica el investigador de la Universidad de Barcelona Álvaro Choi. El especialista en economía de la educación asegura que es una buena noticia, pero advierte de las tensiones que, “a nivel de equidad”, puede provocar el regreso de estudiantes procedentes de contextos difíciles a unas aulas mermadas por los recortes y la inestabilidad (mañana está convocada la segunda huelga general en la educación contra un tijeretazo de más de 6.400 millones desde 2010 y contra la reforma educativa).

Como recuerdan muchos especialistas, una cosa es que los jóvenes regresen a las aulas y otra distinta que consigan finalmente sacarse el título. Pero, de momento, hasta donde llegan las estadísticas, las cosas también mejoran en este sentido. La tasa de jóvenes que se gradúan en la ESO ha pasado del 71,5% en el curso 2007-2008 al 74,3% en 2010-2011; en Bachillerato, del 44,7% al 50,3%; en FP de grado medio, del 16,8% al 20%; y en FP superior, del 16,4% al 21,4%. Con una tasa de titulados universitarios y de FP superior que ya alcanza el objetivo europeo del 40% de los jóvenes de 30 a 34 años, el gran agujero repetidamente señalado es la FP de grado medio.

Los expertos apuntan al paro como principal razón de esta mejora

Distintos especialistas como el catedrático de Economía de la Pompeu Fabra José García-Montalvo o el responsable de estudios de la Federación de Enseñanza de CC OO, Miguel Recio, han advertido insistentemente en los últimos años del peligro de que las mejoras sean puramente coyunturales y han alertado de que, si no se hacen los esfuerzos necesarios, volverá a darse la vuelta a la situación en cuanto vuelvan a aparecer oportunidades de trabajo de baja cualificación. Desde CC OO reclaman programa específico para la mejora de la formación personal y profesional de los jóvenes que se reenganchan en la escuela.

El Ministerio de Educación ha asegurado en numerosas ocasiones que la reforma educativa trata precisamente de luchar contra el abandono (que está casi en el doble de la media europea) a través de la flexibilización de trayectorias (itinerarios) y del aumento de la exigencia, la autonomía y la rendición de cuentas (por ejemplo, con las reválidas).

Sin embargo, los impulsores de la protesta de mañana —la Plataforma en Defensa de la Escuela Pública— creen que esa reforma es segregadora e injusta y que además agravará los problemas, teniendo en cuenta además que uno de los principales resultados de los recortes es la eliminación de programas de apoyo y refuerzo para alumnos con dificultades.