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El cometa Ison se despliega

Los análisis realizados por astrónomos alemanes sugieren que el núcleo del objeto celeste se ha fragmentado

Imagen del cometa Ison formada por varias tomas hechas con diferentes filtros, el 15 de noviembre, con el telescopio Trappist del observatorio de La Silla (en Chile).

A medida que se va a cercando al Sol, el cometa Ison está ganando actividad. Incluso parece que se ha fragmentado y ahora se observa en el cielo como si la atmósfera del núcleo se hubiera desplegado en dos alas, informan los científicos del Instituto Max Planck de Investigación del Sistema Solar (MPS, en Alemania). El cometa, que ya se puede ver en el cielo con un par de binoculares, sin necesidad de telescopio, alcanzará su máxima aproximación al Sol el próximo 28 de noviembre, cuando pasará a solo 1,2 millones de kilómetros de su superficie, una distancia algo superior al diámetro de la estrella. La fractura del núcleo podría explicar el abrupto incremento de su brillo detectado la semana, sugieren los experto alemanes.

El cometa, descubierto en septiembre de 2012, había mostrado un comportamiento tranquilo hasta el pasado uno de noviembre, cuando un estallido dobló la cantidad de gas emitido, explican los científicos del Observatorio Europeo Austral (ESO), que han obtenido nuevas imágenes del Ison con el pequeño telescopio Trappist instalado en el Observatorio de La Silla (Chile). Un segundo estallido se produjo el día 14, incrementándose su actividad por 10.

Fotografia del Ison tomada el pasado 16 de noviembre en la que se distingue la atmósfera del cometa formando dos alas desplegadas, tal vez debido a la fragmentación del núcleo.

Los análisis de las observaciones que han realizado los alemanes desvelan en la atmósfera cometaria dos protuberancias del núcleo, “como si fueran alas”, especialmente notables en las observaciones del día 16. “Rasgos como estos son típicos tras un proceso de fragmentación del núcleo”, explica Hermann Bönhardt, investigador del MPS. Al igual que el núcleo, estos fragmentos emiten gas y polvo y en la zona de contacto entre las emisiones de los trozos se forman unas capas fronterizas que se ven desde la Tierra como si fueran alas. Aun así no está claro que la fractura sea responsable del estallido de actividad de la semana pasada. Una posible explicación “reside en que el eje de rotación [del cometa] ha estado bastante alineado con la dirección hacia el Sol, de modo que solo un hemisferio del núcleo cometario ha recibido radiación, y puede haber hielos frescos, en el otro hemisferio, que apenas hayan recibido luz solar hasta ahora”, apuntó José Luis Ortiz, investigador del Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA).

Los astrónomos no pueden anticipar qué sucederá con el Ison en su máxima aproximación al Sol. Puede que el núcleo se rompa en fragmentos pequeños que se evaporen completamente, pero si sobrevive a su paso por las cercanías de la estrella, resultaría después especialmente brillante en el cielo matutino, señalan los expertos del ESO.

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