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Los universitarios recibirán como media 300 euros menos de beca

Wert reconoce que la media de la cuantía ha bajado de 3.100 a 2.800 euros

El número de becados ha aumentado un 10%

El ministro de Educación y Cultura, José Ignacio Wert, esta tarde.
El ministro de Educación y Cultura, José Ignacio Wert, esta tarde.

Las becas que recibirán los universitarios este curso tendrán como media 300 euros menos. El número de becados ha aumentado un 10% (la crisis no da tregua a las economías de las familias) y también el presupuesto para este capítulo (250 millones más, en total 1.400). Los estudiantes se han empleado por el endurecimiento de los requisitos académicos y han conseguido una ayuda la nota media de los becados ha pasado de un 6,8 a un 7,4. Una media que rectores y estudiantes recuerdan sube en parte por elevarse a un 6,5 los requisitos académicos mínimos.

Hay más becados, pero no se sabe cuántos cobran más y cuántos menos

José Ignacio Wert ha reconocido que la media finalmente cae en 300 euros, pero la opacidad del nuevo sistema de reparto de becas es tal que puede que algunos estudiantes obtengan más dinero que el curso anterior y otros vean gravemente mermada la cuantía que reciben.

Los universitarios cobrarán este curso, pues, una media 2.800 euros. Este dato, que reconoció el propio ministro  Wert en la reunión sectorial con los consejeros de Educación, no cuadra con los planes del ministerio, que había elevado el presupuesto de becas con la idea de que habría menos alumnos que la recibirían pero su cuantía sería mayor.

El sistema anterior de reparto de becas establecía unos umbrales económicos y unos criterios académicos. Todo aquel que satisfacía estos requisitos obtenía una ayuda, que era idéntica en todos los casos. El ministro Wert ha cambiado esta forma de reparto. Ahora hay una parte fija para todo el que cumple unos requisitos, pero se reserva una cantidad, que será variable, en función de diversos criterios. Uno de ellos es la nota que obtenga cada uno de los beneficiarios. De ahí la opacidad del sistema y el que este año, primero con este sistema, las familias hayan tenido que esperar más tiempo sin saber de cuánto dinero dispondrían para los estudios de sus hijos. Además, la cantidad presupuestada no se amplía para esta parte variable.

La secretaria de Estado de Educación, Monserrat Gomendio, reconoció ayer que hasta este mes los alumnos no han empezado a saber el monto total de su beca y que todavía muchos de ellos no la han cobrado. “La recibirán en las próximas semanas”, aseguró.

Este año hay 322.000 becarios en la universidad, 31.000 más que el año anterior. Ocurre lo contrario en las enseñanzas medias, donde se han perdido alrededor de 23.000. Estos, sin embargo, percibirán de media 156 euros más (de 1.326 a 1.4082 euros). Se ha querido mejorar unas ayudas que en el 44% de los casos no llegaban a los 500 euros antes y ahora el 86% percibe entre 500 y 3.500 euros.

La caída de estas becas no se debe solo a la falta de rendimiento de los alumnos, también a que pierden la ayuda pública si se cambian de enseñanzas, por ejemplo desde el bachillerato a la FP o a la inversa.

Con el nuevo reparto de becas no se han cumplido los pronósticos. El ministro José Ignacio Wert pensaba que se mantendría la cifra de becarios o que bajaría moderadamente, pero no que fuesen 23.000 becarios más en la universidad. Argumentaba que era preferible tener menos estudiantes con más dotación, lo que garantizaría que los más humildes no tendrían que abandonar los estudios para contribuir con dinero en casa, lo que supondría un despilfarro del dinero público empleado.

Las becas concedidas han subido este curso del 54,46% al 59,6% del total de solicitudes y Gomendio quiso remarcar el hecho de que las denegaciones por no tener suficiente nota habían bajado del 21,2% al 16,4%.

José Antonio Franco, rector de la Universidad de Cartagena, afirma que el número de becarios en su campus, 1.500, se ha mantenido pero resalta el hecho de que 219 de los del año pasado van a tener que reintegrar el dinero que recibieron por no aprobar la mitad de materias. Para ayudar a quienes se enfrentaron a situaciones sobrevenidas junto a la Universidad de Murcia han creado un fondo que han dado con 60.000 euros. “No queremos que dejen de estudiar”.

Franco reclama al ministerio tiempo para adaptar los planes de estudios de Bolonia al aumento de tasas. “Lo que no queremos es que un alumno por suspender una asignatura anual pague al año siguiente de segunda o tercera matrícula —algo habitual en las ingenierías o Arquitectura— como todo un curso entero”.

Fidel González, presidente de FAEST (Federación de Estudiantes Progresistas ) considera que esta estimación de 300 euros menos “se queda corta”. “Hay mucha gente que recibía 3.000 y se ha quedado en 1.500 al desaparecer el complemento de movilidad. Por ejemplo, si es de Palencia no recibe 1.500 euros para vivir en un piso en Valladolid”.

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