Los dos estadounidenses tratados con el suero experimental superan el ébola

Kent Brantly, de 33 años y Nancy Writebol, de 59, han sido dados de alta del hospital de Atlanta

Kent Brantly, durante la rueda de prensa en el Hospital Emory. Reuters-LIVE!

“El día de hoy es un milagro”. Kent Brantly resumía con estas palabras su supervivencia al virus del ébola. El médico de 33 años y la enfermera Nancy Writebol, de 59, las dos primeras personas que han sido tratadas por la infección en territorio estadounidenses, han recibido al alta. “Tengo suerte de estar vivo y de haber podido reunirme con mi familia”, afirmó Brantly, acompañado en todo momento de su mujer.

“Gracias a los cuidados del equipo en Liberia, el uso de un tratamiento experimental y la experiencia y los recursos del equipo médico en el Hospital Universitario de Emory, Dios me ha salvado la vida”, aseguró Brantly ante los medios. El doctor y Writebol son las dos primeras personas en sobrevivir al virus del ébola tras recibir el suero experimental ZMapp, aunque sus médicos no han proporcionado detalles clínicos de los efectos de este medicamento.

La familia Brantly se mudó a Liberia el pasado mes de octubre. “Entonces el ébola no estaba en el radar”, explicó hoy el doctor, perteneciente a una organización humanitaria. Recibieron el primer paciente en junio y, a partir de ahí, no cesaron de llegar. Brantly relató que su trabajo estuvo dividido entre el tratamiento de personas infectadas con ébola y el entrenamiento de personal médico que pudiera cuidarles.

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Nancy Writebol, en Liberia, en una foto de 2013. AP

“Cuando me desperté el 23 de julio me sentí enfermo. Los siguientes nueve días, en cama, cada vez estaba peor y más débil”. La llegada de Brantly a EE UU para ser tratado en Atlanta provocó una alerta en el país por el alto riesgo de contagio, pero el doctor Ribner, responsable del equipo que le ha cuidado estas semanas, defendió una vez más este jueves que fue “la decisión correcta”.

La evaluación para darle el alta se ha realizado de manera independiente en cada caso, en coordinación con el Centro de Control de Enfermedades (CDC) y de acuerdo con las indicaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Los doctores debieron verificar que no había presencia del virus en la sangre ni padecían síntomas durante al menos tres días. “Tras un riguroso y exitoso tratamiento y pruebas, hemos determinado que ambos pacientes se han recuperado de la enfermedad del virus del ébola y pueden reunirse con sus familias y regresar a su comunidad sin preocupación”, dijo Ribner. “No existe una amenaza a la salud pública”.

Los estadounidenses fueron las dos primeras personas en recibir el ZMapp, que hasta entonces sólo había sido probado en monos, y que también se le aplicó al sacerdote español Miguel Pajares, que falleció. El medicamento no es más que un cóctel de anticuerpos monoclonales desarrollado inicialmente en un ratón modelo de infección por ébola. Un anticuerpo monoclonal es una especie química homogénea (una proteína concreta), a diferencia de las colecciones complejas de anticuerpos, más bien irreproducibles, que se obtienen extrayendo sangre a animales infectados. Los genes para estos anticuerpos fueron después adaptados para su uso en humanos (humanizados, en la jerga) y transferidos a plantas de tabaco para su producción eficaz y barata, informa Javier Sampedro.

La obtención del suero experimental por parte de los estadounidenses, justo antes de ser repatriados, suscitó numerosas críticas por la falta de acceso a los medicamentos para las víctimas de Liberia, Ghana y Sierra Leona, donde el virus ha golpeado más fuertemente. La empresa de California que lo fabrica, Mappbio, informó además que sus existencias están prácticamente agotadas, por lo que su entrega de manera masiva para las poblaciones afectadas, además de representar un enorme desafío ético y médico, es todavía imposible.

Ribner explicó que para los pacientes, la vida “después del ébola”, una enfermedad que ha descrito como “profundamente devastadora”, continuará gracias a una recuperación completa si no ha habido daños en sus órganos. El médico responsable del equipo que ha tratado a los dos estadounidenses no ha dado más detalles, ya que hubiera violado su derecho a la privacidad.

“Nos sentimos tremendamente orgullosos del doctor Brantly y la enfermera Writebol por su recuperación”, afirmó Ribner. “Nos ha impresionado su determinación, su coraje y su esperanza, que ha sido una inspiración para todos nosotros”. Brantly se fundió en un abrazo con su médico y con el resto del equipo que le acompañó en la rueda de prensa ofrecida este jueves en Atlanta.

Este jueves se supo también que Writebol había recibido el alta dos días antes, el pasado martes. La enfermera, también perteneciente a la organización religiosa Samaritan’s Purse, no compareció ante los medios pero sí pidió a Brantly que compartiera su “agradecimiento” por el apoyo recibido en las últimas semanas. Su esposo afirmó en un comunicado que está recuperada pero los efectos del virus le han dejado “significativamente débil”.

“Gracias por vuestras oraciones y, por favor, continúen rezando por todos los que sufren con esta epidemia en África occidental", dijo Brantly. El doctor aseguró que su tratamiento en EE UU también les ha dado la oportunidad de alertar a la comunidad internacional para que preste atención al tremendo impacto de la enfermedad del virus del ébola en África, donde ya se ha cobrado la vida de 1.350 personas e infectado a más del doble.

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