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Muere en Sitges una niña de dos años atacada por un perro

El animal la mordió en la cabeza y en el cuello y le produjo heridas muy graves

Una niña de dos años, identificada como Paula M.P., ha fallecido esta madrugada en el Hospital de Sant Joan de Déu de Esplugas de Llobregat (Barcelona) a consecuencia de las graves heridas que le produjo ayer por la tarde un perro de la raza Akita Inu, propiedad del compañero sentimental de su madre. Por causas que se desconocen el perro atacó a la niña, a la que mordió en la cabeza y el cuello.

Según han informado fuentes de la Guardia Civil, el ataque se produjo, por causas que se desconocen, mientras la pequeña paseaba sobre las 18.30 por un descampado y unos huertos situados detrás del Hotel Acapulco de Sitges (Barcelona), en la zona conocida como Sínia del Bort, en compañía de su madre y del compañero sentimental de ésta, que no es el padre biológico de la niña.

El director de servicios de la Policía Local de Sitges, David García, ha explicado que fue el novio de la madre, que es el propietario del perro, el que trasladó a la menor al centro Sant Camil de Sant Pere de Ribes, desde donde la pequeña fue evacuada al Hospital Sant Joan de Déu dada la gravedad de su estado.

No ha presentado la documentación

De madrugada, Paula, que el próximo mes de agosto iba a cumplir tres años, ha fallecido. La Guardia Civil, que se ha encargado de las diligencias del caso, aún no ha podido interrogar al propietario del perro ni a la madre de la niña porque están afectados por una fuerte conmoción emocional. Ambos presenciaron el ataque del animal pero no pudieron evitar las dentelladas mortales.

La Ley de Tenencia de Animales Potencialmente Peligrosos, de 23 de diciembre de 1999, tramitada ese año en el Parlamento, considera tan peligroso al Akita Inu como al Rotweiler. La Policía Local de Sitges ha trasladado al can, cuya raza está también incluida en el decreto de perros potencialmente peligrosos del Parlament de Cataluña, a una perrera de Vilanova i la Geltrú, a la espera de lo que decida el juez. Su propietario no ha presentado hasta el momento la documentación obligatoria para la tenencia de perros peligrosos, que incluye un seguro de responsabilidad civil, una licencia y el preceptivo chip veterinario.

Fuentes próximas a la investigación han apuntado que, según parece, el dueño del perro podría no tener todos los documentos del animal en regla. Los perros de raza Akita Inu son de talla grande y proceden de Japón, donde a principios del siglo XX se criaron para ser utilizados en peleas de canes. Los expertos definen esta raza de perro como "de talla grande y estructura sólida, bien equilibrado y con mucha sustancia, las características sexuales secundarias bien acentuadas, de gran nobleza y modesto señorío y de constitución fuerte". Sobre su comportamiento y temperamento aseguran que es "calmado, dócil y receptivo".

Diez niños muertos desde 1991 por ataques de perros

Diez niños han muerto tras ser atacados por perros desde 1991 en España, incluyendo a esta niña de dos años. El último caso se produjo en 2004, cuando Rosana M.R., de cuatro años, murió tras ser atacada por dos perros, un ca de bestiar y un boxer mezclado con pastor belga, en el domicilio de sus tíos en Llucmajor (Mallorca). Un dogo alemán, que pertenecía a su familia, mató en 2003 a un bebé de 20 meses en Calzada de Calatrava (Ciudad Real).

Una niña alemana de 20 meses falleció en 2000 a consecuencia de las mordeduras de un perro Stafford, propiedad de un amigo de sus padres, al que visitaban en su casa de Santa Lucía de Tirajana (Gran Canaria). Beatriz P.M., de tres años, murió en 1999 tras ser atacada por un rottweiler que la agarró por el cuello en la urbanización Las Colinas de San Antonio de Benageber.

El mismo año Francisco Miguel H.V., de cuatro años, fue degollado por un dogo argentino en Can Picafort (Mallorca). En 1995 Sandra R.V., de 13 años, murió en Cervera (Lleida) a causa de las heridas en la yugular que le causó su doberman. Un boxer mató en 1993 a mordiscos a un niño de seis años, Sergio L., vecino de Arazuri, en Navarra. En Tortosa falleció en 1992 Marta R.C., de dos años, a consecuencia de las mordeduras de una doberman. Y en 1991 el bebé de 20 días Daniel R.F. murió en Masia Espinós de Gavá (Barcelona) tras ser mordido por un perro perdiguero.

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