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Muere un niño de dos años atacado por un pit bull de su familia

La Guardia Civil investiga si se cumplían las medidas de seguridad que marca la ley para tener a un perro peligroso

Madrid / Santiago de Compostela

Un niño que aún no había cumplido los dos años falleció ayer sábado como consecuencia de las mordeduras que le causó un perro de su familia y de raza pit bull en la provincia de Pontevedra, en concreto en la parroquia de O Mosteiro, en Pazos de Borbén. Todo apunta a que un descuido de la familia permitió que el menor se acercara al recinto vallado donde se guardaba al perro, que lo enganchó y lo mató a dentelladas. La Guardia Civil investiga las causas del suceso y si se observaron las medidas de seguridad que marca la ley para este animal, de una de las razas consideradas peligrosas. Según fuentes de la investigación, hay "versiones contradictorias" de los vecinos y de la familia al respecto. El abuelo del menor sacrificó al perro, al que hoy se le realizará la autopsia.

El niño, que era hijo único, vivía con sus padres en una vivienda prefabricada en una finca rural. Según las primeras investigaciones policiales, el ataque se produjo sobre las siete y media de la tarde, cuando el niño se acercó al lugar donde sus padres guardan al perro, con una valla de listones de madera de unos dos metros de altura. Al parecer, el pequeño metió un brazo entre los barrote, el animal le mordió y lo arrastró hacia dentro, donde le causó heridas muy graves. El menor fue atendido en el propio lugar del suceso por los sanitarios del 112, que durante una hora y media trataron de estabilizarlo.

El abuelo ahorca al perro

Después, fue trasladado al hospital Xeral de Vigo en un helicóptero de Protección Civil, pero nada se pudo hacer por su vida. Efectivos de la Guardia Civil investigan si hubo alguna negligencia por parte de los padres o alguna otra responsabilidad, ya que le pit bull pertenece a los catalogados como perros peligrosos. Fuentes de la Guardia Civil y de Protección Civil han explicado que los agentes que investigan el caso tienen "versiones contradictorias" de los vecinos y los padres -un repartidor de prensa y un ama de casa-. Se trata de esclarecer si el perro de raza se encontraba "suelto o atado".

La Ley de Tenencia de Animales Potencialmente Peligrosos de 1999 obliga que estos perros, cuando están en fincas, se encuentren "atados o en un habitáculo que proteja a las personas o animales que accedan o se acerquen a ese lugar". En la calle, están obligados a ir con bozal y cadena o correa no extensible.

Para poder tener un animal de estas características hay que tramitar una licencia administrativa que otorga el Ayuntamiento con una validez de cinco años y cumplir una serie de requisitos, entre ellos ser mayor de edad, no tener antecedentes penales, obtener un certificado de aptitud física y psicológica y formalizar un seguro de responsabilidad civil por daños a terceros con una cobertura no inferior a 120.202 euros.

Con la familia vive el abuelo que, tras conocer lo sucedido, cogió al perro y lo ahorcó hasta la muerte, según ha contado el alcalde del municipio, Andrés Iglesias. El cuerpo del can será examinado hoy en una clínica veterinaria de Redondela. Según informa La Voz de Galicia, la familia del niño se había mudado a la finca hace muy pocos años procedente de Chapela. Los vecinos de la parroquia pontevedresa están totalmente conmocionados por lo acontecido y muchos de ellos se desplazaron hasta la vivienda de la familia para darles el pésame.