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El sexo... como Dios manda

El Obispado de Alcalá de Henares imparte un curso sobre sexualidad

La figura de la mujer centra el primer día del seminario

Cartel anunciador del curso.
Cartel anunciador del curso.

Cuando empezaron a salir, nadie daba un duro por ellos. Rubén tenía el pelo largo y vestía chupa de cuero; Encarna era de misa diaria y parroquia. Nadie podía vaticinar que casi 25 años después estarían casados, con tres hijos y considerados "moralmente capacitados" para dar lecciones de sexualidad, a petición del obispo de Alcalá de Henares (Madrid), Juan Antonio Reig Pla, conocido por sus polémicas declaraciones sobre los gais.

Este matrimonio fue el escogido para inaugurar el curso de afectividad y sexualidad que la Delegación de Infancia y Juventud de la Diócesis de Alcalá organiza en la localidad alcalaina bajo el lema: ¡Agárrense muchachones, porque ahora sí que vamos a hablar de sexualidad como Dios manda!.El pasado viernes fue el primer día y se habló de todo menos de sexo. Quizá porque aún están con los precalentamientos —el curso se celebrará los primeros viernes de mes hasta junio—, los organizadores prefirieron centrarse en la figura de la mujer, vista a través de los ojos de Encarna Calderón, e insinuarse únicamente ante un auditorio de unas cien personas, compuesto en su mayoría por estudiantes como Juan, más preocupado de su proyecto final de máster que de la opinión de la Iglesia sobre el sexo, de sobra conocida. A la puerta del salón de actos del Palacio Arzobispal, un hombre encorbatado controlaba a los que querían entrar. "¿Tú no eres de Alcalá, no?", comenzaba preguntando a los que no le sonaban de nada para evitar infiltrados o folloneros.

Durante el acto fue criticada la letra de la canción de El Canto del Loco, Puede ser

Se habló, eso sí, del "amor esponsal", aquel que dice que "el hombre y la mujer están hechos para la unión", según explicó Encarna. "Porque los que viven solos, se vuelven raritos", remató, provocando las risas del auditorio del Palacio Arzobispal de Alcalá. Pese a estar "felizmente" casada, esta mujer se definió a sí misma como una "pobre mujer, pobre esposa y pobre madre", que ha puesto toda su confianza en el Señor ya que, según ella, hay dos formas de vivir: como criaturas bajo la mirada de un creador y como seres autónomos, "que dicen lo que quieren y les apetece".

Como ejemplo de esta última conducta, Encarna lamentó la letra de la canción Puede ser, de El Canto del Loco; paradigma, según dijo, del ser autónomo que vive sin saber si existe el amor o la amistad. "Se trata de vivir por alguien y para alguien; el matrimonio es una llamada de Dios porque el hombre está hecho para la infelicidad", pontificó ante la atenta mirada de su marido, callado durante la hora que duró el acto.

En el programa estaba previsto un turno de preguntas que no se produjo, aunque la organización ofreció la posibilidad de contactar vía email. A la salida, tres jóvenes que habían eludido los controles —"hay que custodiar el amor como custodiamos la puerta para que no vengan los de LaSexta", justificó la propia Encarna— mantuvieron un debate con algunos de los asistentes y párrocos de la diócesis. "La imagen que se ha dado aquí de la mujer es la de mujer sumisa. Mi prioridad no es ser esposa y madre", se quejó una estudiante. "Os apropiáis de conceptos como el amor o la amistad. Y yo me alegro de ser autónomo y pensar por mí mismo", añadió bajo la fina lluvia su compañero. El debate, en cualquier caso, continúa el próximo viernes 1 de marzo. El tema: el enamoramiento y la atracción física.