Trece ministros europeos piden objetivos “ambiciosos” de reducción de emisiones

Las políticas de lucha contra el cambio climático para 2030 deben decidirse “cuanto antes”, aseguran en una carta común que llevan mañana a la cumbre de crecimiento verde

Contaminación atmosférica producida por las emisiones de humo y otras particulas de una refinería de petróleo. REUTERS

Para 13 ministros de Medio Ambiente de otros tantos Estados miembros, el dilema --¿sostenibilidad o competitividad?-- que Bruselas lleva meses sopesando no es tal. En la Comisión Europea se discute si hay que reorientar las prioridades en política energética, si Europa puede seguir liderando la batalla contra el cambio climático casi en solitario mientras su abultada factura energética le hace perder competitividad frente a China o Estados Unidos. Para estos 13 ministros, que mañana llevarán a la cumbre sobre crecimiento verde de Bruselas una carta consensuada entre todos, la respuesta a la disyuntiva está clara: la lucha contra el cambio climático equivale a crecimiento económico. Los ministros, entre ellos el español, Miguel Arias Cañete, reclaman que la UE fije objetivos de reducción de emisiones contaminantes más “ambiciosos” y que lo haga “cuanto antes".

“Entre los principales desafíos de Europa está el de abordar el cambio climático, cumplir con nuestras necesidades futuras de energía y asegurar la competitividad de nuestras economías. No tenemos por qué elegir entre estas prioridades”, asegura el texto. La respuesta es el “crecimiento verde”. Uno de los ejemplos que menciona es la apuesta por las energías renovables, de las que dice “podrían estimular un boom de las exportaciones de nuevos productos y tecnología europeas a un mercado bajo en carbono de 4 trillones de euros con un crecimiento anual de más del 4%; permitir a la industria europea competir mediante procesos de ahorro de energía y reducir la dependencia cada vez mayor de Europa de los combustibles fósiles procedentes de regiones inestables”.

Los ministros recuerdan que la Comisión Europea ha estimado que las infraestructuras energéticas necesitan un trillón de euros de inversión en una década. La UE, afirman, “puede ayudar a que fluya el dinero del sector privado si ofrecen seguridad a las inversiones a largo plazo al acordar un marco regulatorio con objetivos ambiciosos para 2030 cuanto antes”. En la carta, admiten que conseguir tecnologías limpias tendrá un coste, pero recuerdan que el precio de no atajar el cambio climático será mucho más negativo. En ese sentido, reclaman que de manera “urgente” se arregle el mercado de derechos de emisiones --principal herramienta europea de lucha contra el cambio climático, actualmente ineficaz porque el precio de los derechos se ha desplomado— “para fomentar las inversiones y reducir las emisiones al menor coste posible”.

La carta la firman los titulares de Medio Ambiente de Reino Unido, Alemania, Francia, Italia, España, Holanda, Bélgica, Portugal, Suecia, Dinamarca, Finlandia, Eslovenia y Estonia.

Frente a las expectativas que genera la próxima Cumbre del Clima, que se celebrará en París en 2015, los ministros se preguntan: “¿Cómo podemos pedir a los otros que hagan esfuerzos si no estamos preparados para liderarlos? Europa debería estar en posición de presentar una oferta de reducción de emisiones ambiciosa en la cumbre de otoño de 2014 que presidirá Ban Ki-Moon, para así tomar impulso hacia el primer auténtico acuerdo global del clima en 2015 en París”.