Los Erasmus españoles reciben las becas más bajas de toda la Unión Europea

España es el país que más estudiantes envía y más alumnos recibe

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Protesta de estudiantes Erasmus este enero en Berlín por los recortes del ministerio.

Las becas Erasmus, una de las mejores ideas de la UE desde su creación, son en España las más bajas —con diferencia— de Europa. Apenas alcanzan los 143 euros al mes como media en España, muy por debajo de los 272 euros mensuales del promedio europeo, según los datos anunciados ayer por la Comisión Europea en Bruselas. Ningún otro país ofrece becas inferiores a los 200 euros mensuales, para unas ayudas que superan los 600 euros al mes en algún caso. A cambio de la escasa cuantía (que aun así el curso pasado creció el 16% respecto al anterior), España perseguía que el número de beneficiarios fuera muy elevado, un criterio que cambia a partir de este curso.

La Comisión presentó con la fanfarria habitual los grandes números del programa, que en el curso 2012-2013 alcanzaron máximos en muchos capítulos. España, por ejemplo, es el país que más estudiantes Erasmus recibe de los Veintiocho: en números absolutos está en lo más alto de las preferencias de los estudiantes, con más de 40.000 becados, a varios cuerpos de distancia de los siguientes de la lista, Alemania y Francia, que están en torno a los 30.000. Las cuatro universidades europeas que más estudiantes acogen son españolas: Granada, Valencia, Sevilla y la Complutense de Madrid. España es, además, el país que más estudiantes envía al extranjero: 39.249. Pero no todo son récords: ese número bajó un 1% en el curso 2012-2013, frente a un avance del 6% en el conjunto de la Unión. Junto con España, solo se registran caídas en Lituania, Letonia y Luxemburgo.

El ministro de Educación, José Ignacio Wert, protagonizó a finales del año pasado una agria polémica con los estudiantes al denegar la ayuda a los alumnos en el extranjero sin beca del Ministerio de Educación, pese a que al final acabó pagando hasta 100 euros por alumno. El Ejecutivo decidió en enero cambios en la metodología de estas becas, que con el mismo nombre englobarán dos tipos de ayudas. Los alumnos con mejores notas y un alto dominio del idioma del país de destino recibirán 350 euros mensuales. Los que tengan un expediente más pobre y menos nivel en la lengua extranjera, solo 250 euros al mes. El Gobierno —que antes hacía caja única con el dinero que llegaba de Bruselas y sus propios recursos— costeará ahora las 10.000 Erasmus de excelencia; las 30.000 menos cuantiosas saldrán de los fondos de la Comisión.

Durante el curso pasado, casi 270.000 estudiantes europeos recibieron financiación del programa Erasmus para ir a una universidad de otro Estado miembro. Erasmus financió también el intercambio de 52.624 profesores para cursar estudios, realizar períodos de prácticas, impartir clases o recibir formación.

Las becas ascienden a 143 euros al mes, frente a la media europea de 272

Erasmus permite que los estudiantes y profesores pasen entre tres y 12 meses en otro país europeo, bien por estudios o para realizar prácticas en una empresa o en otro tipo de organización. Cualquier estudiante matriculado en una institución de educación superior participante de los 33 países de Erasmus —los Veintiocho de la UE, Islandia, Liechtenstein, Noruega, Suiza y Turquía— puede beneficiarse de las ayudas del programa. También los estudiantes de educación profesional superior de ciclo corto.

“El programa Erasmus lleva 27 años haciendo posible que los estudiantes hagan una estadía en el extranjero para ensanchar sus horizontes y mejorar sus competencias”, afirmó la comisaria de Educación, Cultura, Juventud y Multilingüismo, Androulla Vassiliou. “Las últimas cifras demuestran que el programa es más popular que nunca”, declaró.

Pero tras las brillantes cifras generales hay realidades menos lustrosas. Hay países, como ha ocurrido con España, que han recortado significativamente su aportación: el Gobierno español ha reducido la partida para becas Erasmus un 70% en los últimos años, de 62,7 millones en 2011 a 16 millones en 2013. Tras anunciar la retirada de ayudas con el curso ya empezado a finales del año pasado, Educación tuvo que rectificar tras el alud de críticas y varias desautorizaciones de Bruselas, que llegó a calificar de “basura” unas declaraciones de Wert en las que aseguraba que la UE reduciría hasta el 50% el presupuesto de esas becas, algo que no ha sucedido.