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Barbacid: “Con lo perdido en Catalunya Banc, la ciencia española daría un vuelco”

El exdirector del CNIO lamenta la falta de "lustre" en materia de investigación

Barbacid, este martes en Santander. EFE

Mariano Barbacid, oncólogo de gran prestigio internacional, ha acudido desanimado a su cita en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo de Santander. El motivo lo ha dejado claro nada más comenzar: “Cuando me he enterado de que el Estado ha perdido 13.000 millones de euros con la gestión de Catalunya Banc me han dado ganas de volverme a la cama”. El exdirector del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) ha criticado este martes que mientras se gasta (“o malgasta”) el dinero público en apoyar a las entidades bancarias, los recortes en investigación no cesan.

"Con esa cuantía la ciencia española daría un vuelco”, ha declarado el investigador, que en 1983 descubrió el primer oncogén humano —un gen mutado que provoca cáncer—. Barbacid, que ha ido a la Menéndez Pelayo para participar en unas jornadas sobre biología molecular, ha criticado también que no exista un plan nacional específico para la oncología u otras ramas de la investigación. “A principios de siglo se crearon centros como el IRB (Instituto de Investigación Biomédica), el CSIC (Consejo Superior de Investigaciones Científicas) o el CNIO. Ahora eso se está acabando, hemos perdido el lustre”.

Otra cuestión que preocupa a Barbacid son las pésimas perspectivas para las nuevas generaciones. La edad media del personal del CSIC, por ejemplo, es peligrosamente alta para el ámbito científico: 54 años. La situación, ha lamentado, no va a cambiar en un futuro próximo. “Me produce zozobra la gente joven, personas bien formadas en las que se ha invertido mucho dinero y que ahora no encuentran trabajo ni financiación para sus proyectos. No se ve un final a esta etapa de decadencia en la inversión en I+D”.

Con todo, existen motivos para estar contentos. Entre ellos los avances en reprogramación celular. Un equipo del CNIO descubrió el año pasado que el proceso de retrasar el reloj de las células adultas (reprogramarlas) para convertirlas en células madre iPS se puede provocar también en el organismo de un ser vivo. Aunque es una tecnología "poco controlada, poco elaborada", como ha dicho el jefe del servicio de Oncología Molecular de la institución, Manuel Serrano  la comunidad científica, ha adelantado Barbacid, alberga en ella grandes esperanzas.