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Un vuelo de Nigeria aterriza en una zona aislada de Barajas por dos niños con fiebre

La medida es incluida en el protocolo de actuación, aunque los menores sólo tenían amigdalitis

También se le tomará la temperatura a los pasajeros antes de que se bajen del avión

Controles en el aeropuerto de Lagos, Nigeria. Ampliar foto
Controles en el aeropuerto de Lagos, Nigeria. AP

Un vuelo procedente de Nigeria fue desviado este sábado de la terminal cuatro del aeropuerto de Barajas-Adolfo Suárez, donde debía aterrizar a las 5.40, para que Sanidad Exterior pudiera verificar si los pasajeros tenían síntomas relacionados con el virus del Ébola. Una mujer de Senegal —que había tomado el avión en Lagos para venir a Madrid— había dicho que los dos niños con los que viajaba tenían fiebre. El piloto notificó la incidencia a la torre de control y la aeronave fue desviada a una zona aislada del aeropuerto, apartada del resto de vuelos comerciales, donde los técnicos concluyeron que se trataba de un caso de amigdalitis, según fuentes sanitarias.

Este es el primer vuelo que llega a España procedente de Nigeria, con 140 pasajeros, desde que el país africano decretó el estado de emergencia y la Organización Mundial de la Salud (OMS) la alerta sanitaria internacional, este viernes. Nigeria es la única de las cuatro naciones afectadas por el ébola —las otras son Liberia, Guinea Conakry y Sierra Leona— con la que España tiene vuelos directos.

Muere una de las compañeras de Miguel Pajares en Liberia

AGENCIAS

La hermana Chantal Pascaline, una de las misioneras que trabajaban en el hospital de Monrovia junto al sacerdote español Miguel Pajares, ha muerto a causa del ébola la madrugada del sábado, según ha informado la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios, a la que pertenece el religioso. 

En una nota de prensa, la orden comunica que el fallecimiento de la hermana, de la Orden de las Misioneras de la Inmaculada Concepcion, que trabaja con la de San Juan de Dios, se ha producido "a pesar de los cuidados que estaba recibiendo por parte de un enfermero voluntario, que es la persona que está atendiendo también al hermano George Combey, que también se encuentra en un estado muy preocupante de salud". De hecho, la misma orden ha confirmado que a Combey también se le ha diagnosticado el virus.

La misionera congoleña permanecía en las instalaciones del hospital de la Orden de San Juan de Dios, en Monrovia, donde estaban Pajares y la hermana Juliana Bonoha hasta antes de su repatriación. Se le había diagnosticado el ébola casi a la vez que al religioso español. En el mismo hospital sigue ingresada la monja Paciencia Melgar, de Guinea Ecuatorial, que también está infectada, y el sacerdote ghanés Combey, de quien se acaba de confirmar que ha sido diagnosticado con el ébola.

Chantal Pascaline y Paciencia Melgar eran las dos hermanas con ébola de quienes en un principio se pensó que viajarían junto a Pajares en el avión que lo repatrió, que estaba equipado para trasladar hasta tres enfermos de ébola. Sin embargo, a pesar del deseo del sacerdote de que las religiosas viajaran con él, estas tuvieron que quedarse en Monrovia. Tras la salida de Pajares y Bonoha de Liberia, los enfermos restantes aseguraron haber perdido la esperanza tras varios días pidiendo que también se les sacara del país a ellos y dijeron estar "esperando la muerte".

Después de la decisión de la OMS, el Ministerio de Sanidad había anunciado que controlaría que los vuelos que llegan desde Nigeria —en concreto, cuatro semanales operados por Iberia— no trajeran a ningún sospechoso de estar infectado con el virus. El procedimiento, a cargo de técnicos de Sanidad Exterior, consiste en "verificar personalmente" la declaración de cada aeronave. El capitán del vuelo debe rellenar, firmar y entregar una declaración en la que detalla el número de tripulantes, pasajeros e incidencias. Después de lo ocurrido este sábado, Sanidad ha resuelto que todos los vuelos que llegan directamente desde Nigeria serán desviados a una zona aislada, en donde los técnicos medirán la temperatura de todos los pasajeros.

Los usuarios consultados dijeron que estuvieron "mucho tiempo" en el avión, después de aterrizar. Algunos salieron alrededor de las ocho; la aeronave había aterrizado, con retraso, a las 6.22.

Para Michael Ajetunmubi, este fue un "viaje diferente". Tomó el vuelo Lagos-Madrid, como "muchas veces", para visitar a su familia, pero esta vez le ocurrieron dos cosas: le midieron la temperatura y rellenó un formulario para acreditar su estado de salud. "Tienen miedo del ébola, pero bueno, ¿quién no lo tendría?", comentaba mientras arrastraba las maletas en la terminal cuatro.

Los pasajeros también deben firmar una declaración. En ella detallan si sienten algún malestar y cuáles. Si durante el vuelo se detecta una posible amenaza, el piloto debe avisar a la torre de control, que, a su vez, informa al aeropuerto y este, al personal sanitario. El equipo del ministerio debe asegurarse de que ningún viajero presente algún signo de riesgo que requiera medidas especiales; en ese caso, se permite el desembarque.

Una española que trabaja en Nigeria y que no quiso identificarse cuenta que dos médicos fueron los encargados de retirar y revisar los formularios, en los que debían incluir la dirección en la que pueden ser ubicados en España. En Nigeria vio, además, cómo a unos pasajeros les medían la temperatura y a otros no. Opina, sin embargo, que es una "exageración; se está sacando todo de quicio porque allá hay muy pocos contagios". El Gobierno ha confirmado siete casos en el país más poblado de África.

Otra mujer, de Guinea Ecuatorial, cree que la preocupación está "justificada", pero rechaza el "estigma" que asegura que percibe en España. "A veces, y más cuando salen este tipo de noticias, siento que piensan que todos los que venimos de allá tenemos algo y que los vamos a contagiar".

La OMS no prohíbe los vuelos con los cuatro países africanos, pero pide establecer controles de salida en aeropuertos para evitar que viajen aquellas personas con síntomas (en especial, procesos febriles), por lo que se les somete a mediciones de temperatura. España, sin embargo, al igual que Italia o Estados Unidos, ha recomendado no viajar a las naciones afectadas por la epidemia.

Sanidad anunció que, si detecta a algún sospechoso de infección, tomaría las "medidas pertinentes" con él y los pasajeros que hubiesen entrado en contacto en el avión. Se los seguiría "estrictamente" durante el periodo de incubación.

La Guardia Civil ha informado de que continúa realizando labores de control de equipajes en los vuelos procedentes de África y que en los aeropuertos españoles se está realizando "con normalidad" el control de mercancías y verificación de equipajes.

La Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) también ha aconsejado que, en el caso de que se detecte que un pasajero tiene síntomas de tener ébola, hay que separarlo del resto del pasaje preferiblemente cerca de un aseo para su uso exclusivo y cubrirle la nariz y boca con una mascarilla. Hay que limitar el contacto con él al mínimo necesario; solo uno o dos tripulantes de cabina deben cuidarlo, preferiblemente aquellos que hayan estado en contacto.

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